Ululayu nace en 2008 como un proyecto cultural independiente fundado por Miguel Asa. Desde su origen integra letras, artes y movilidad como ejes de una misma práctica creativa y territorial.
A lo largo de más de quince años ha desarrollado publicaciones, procesos editoriales, investigación cultural, intervenciones y acciones formativas que vinculan pensamiento, imagen y desplazamiento. Su historia se construye en el diálogo constante entre creación artística, espacio público y comunidad, consolidándose como una plataforma cultural en movimiento en Jalisco y más allá.

Los proyectos de Ululayu conectan la creación artística con la vida cotidiana. Incluyen murales colectivos, publicaciones editoriales, talleres, rutas poéticas, caminatas y activaciones urbanas que transforman la ciudad en un escenario de memoria y participación comunitaria.
Así, las acciones de Ululayu se convierten en huellas vivas en la comunidad mediante colaboraciones diversas y desde sus propios productos culturales.

Nuestra misión es integrar letras, artes y movilidad en proyectos culturales que fortalezcan la identidad y la memoria social. Cada iniciativa genera experiencias comunitarias que activan el sentido colectivo y despiertan la creatividad como herramienta de transformación.
El trabajo de Ululayu tiende puentes entre personas, instituciones y territorios. A través de acciones artísticas y educativas fomenta el reconocimiento de la diversidad cultural y promueve la idea de que la cultura puede ser motor de cambio.

Ululayu se articula como una red colaborativa integrada por creadorxs, editorxs, investigadorxs y comunidades académicas.
La colaboración con espacios como el Centro Documental Carmen Balcells fortalece los procesos de investigación, edición y producción cultural, consolidando una estructura colectiva que vincula territorio, archivo y acción contemporánea.

Ululayu toma su nombre de la obra de Vicente Huidobro, particularmente de Altazor o el viaje en paracaídas, donde el lenguaje se fragmenta y se reinventa como acto creador. La palabra también dialoga con el verbo ulular: el sonido del viento como resonancia y desplazamiento poético.
Desde ese origen literario, el proyecto construye su propio eje conceptual: la bicicleta como figura de trayecto, lectura y pensamiento en movimiento. La identidad gráfica fue diseñada por Federico Jordan y evolucionó junto con el crecimiento de Ululayu hasta consolidarse en su versión actual como emblema institucional.

Ululayu aspira a consolidarse como un referente cultural de Jalisco con proyección hacia Iberoamérica. Su visión es construir un espacio sostenible donde letras, artes y movilidad se encuentren para impulsar procesos creativos de impacto social.
El proyecto busca también ser un modelo de gestión cultural independiente, generando valor artístico, social y económico mediante colaboraciones con comunidades, instituciones y empresas, sin perder la raíz poética que lo distingue.

A lo largo de su trayectoria, Ululayu ha contado con la colaboración de diversas instancias públicas e iniciativas privadas, así universidades, gobiernos, instituciones culturales, medios de comunicación, empresas, ferias, entre otras.