Kitendi: creatividad en sistemas de carga
Una marca tapatía que interactúa con arte y diseño
Matriolax por Kitendi. Foto: Miguel Asa

Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada en una postal.
Gabriel Gamar

Desde muy pequeño cargar para mí representó comodidad. Sobre todo si la escuela y esas cosas de la vida diaria de una ciudad representan la movilidad de instrumentos, herramientas, chucherías y no sé qué tanto más requiere uno en el día a día. Cargar no debería de considerarse como algo simple, pues también, en nuestra época, las situaciones humanas se han diversificado de una manera exponencial por todas partes. 

En Guadalajara, México, desde hace cuatro años, una marca local se ha apropiado de generar un público divertido, práctico y creativo: Kitendi. De la mente de César Preciado, mejor conocido entre la comunidad como “Cheech”, surge este proyecto de “sistemas de carga para la vida urbana”, como él lo denomina. 

Modelos Maíx y Frijol en pareja. Foto:

Y así, durante ciertos viajes, hechuras por aquí y por allá, colaboraciones con diversas comunidades creativas y con una experiencia particular en el ramo, entre la música y la buena onda, y a base de grandes cargas de trabajos y de sueños, surgió toda una línea de artefactos adaptables al cuerpo humano que funcionan para portar lo que consideres y necesites en tu vida diaria, desde una kengur (cangureras con estilo propio) hasta mochilas de gran espacio y soporte.

Kitendi es diversidad.

Pero eso no es todo, Cheech también ha involucrado su experiencia en el diseño industrial hacia la parte creativa como colaboración, parte de ello han sido participaciones con la artista Carmín Gortez, el tatuador Miguel Isaac y otros más. 

Es importante conocer que Kitendi es una pequeña empresa que poco a poco ha ganado mercado en el occidente de México, y que ello representa, la constancia de un emprendedor y la búsqueda de sus propios objetivos. Y lo bonito de esto es que la idea surgió arriba de una bicicleta, sí, al pensar en la comodidad de andar en ella con sistemas de carga prácticos, ergonómicos y atractivos.

Modelo Kaléndula con mural Matriolax. Foto: Miguel Asa

Así, después de un año de trabajo, me he unido a Kitendi con el estilo plástico que hemos compartido con Proyecto Ululayu: Matriolax. Sí, las líneas que forman módulos orgánicos de flora y fauna se han inmiscuido en una serie de productos de dicha marca: kengur, bolsas y otras sorpresas más. Han sido cuatro piezas las que he creado especialmente para esta línea y cada una es un paisaje particular: Frixol, Árnika, Maíx, Kaléndula.

Dicha colección está inspirada en las personas que trabajan en el campo y en aquellas que curan a través de las plantas. Tales piezas corresponden al reflejo de mi integración familiar y esto es prueba de que la Tierra está presente en nosotros. La creación de estas mismas tuvo que ver con ciertos recorridos en carretera que realicé en bicicleta con un par de kengur que fueron parte de ellos. 

Porque hoy día hay sistemas de carga creativos, te invitamos a disfrutar de esta colaboración y ser parte de nuestros proyectos. Adquiérelas en el Showroom del #Kitendismo o en su tienda en línea. Un placer cargar con ello. 

Maíx, Frixol y Árnika, tres de la colección. Foto: Miguel Asa.
Ergonomía es Kitendi.
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