90 revelaciones: Rayuela intervenida

90 revelaciones: Rayuela intervenida
El artista Sergio Arath se mueve entre la poesía opaca y refleja
Un muro de palabras. Foto: Alberto Delgado

Como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
como la caricia a la mano
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
aunque no haya huella ni presagio
Julio Cortázar

 

Para jugar hay que observar, contar y atreverse a saltar. Rayuela, obra de Julio Cortázar, ese libro mencionado en todos lados, leído en realidad o en alarde, mencionado en innumerables ocasiones y considerado casi sagrado ¿Te pasaría por la mente en algún momento intervenirlo, diseccionarlo, transformarlo? El diseñador tapatío, Sergio Araht, lo hizo. Inició (sin imaginar que era una especie de delito) a “profanar” objetos desde muy niño. Primero fueron las enciclopedias, después los discos, sus portadas, cintas musicales y finalmente, por qué no, los libros. Sergio tiene la especial característica de atreverse. Sus hermanos sufrían la falta de alguna imagen que hacía incompleta la historia que se estaba leyendo, pero esto, lejos de coartar la creatividad en casa, la alimentaba; su familia es un caldo germinal, un hervidero de arte, la sensibilidad les viene por la sangre, algo que sucede con poca frecuencia. Acariciar el papel, manipularlo y verlo arder son tres cosas que ha vivido, por lo que la compenetración con el lenguaje escrito ha logrado transformarse en lengua viva que puede gritar o susurrar al oído.

Sergio Araht. Foto: Alberto Delgado

La relación se fue haciendo cercana entre el significado y la visión, tergiversar para transgredir parecía una atractiva sugerencia. Mezclar significados para golpearnos en la cara con una imagen que nos haga pensar, es el primer viaje a las profundidades. Hablar de cambio implica también al mismo Araht, que antes de plasmar hacia afuera siempre indaga en el interior. La música lo acompaña como poros en la piel, las notas musicales se nos meten por los ojos y danzan por las venas en una traducción precisa del ritmo. Sergio saborea cualquier cosa, vive inmerso en un sistema binario de los sentidos.

Algunas revelaciones. Foto: Alberto Carrera

En su serie “Una rayuela y noventa revelaciones”, Araht se nos muestra en una “autopsia” literaria, donde la palabra guía a la imagen. Leer en voz alta hace que su cuerpo de agua vibre y conduzca a la mano en automático para crear. Para tener esa comunión con una obra hay que conocerla de fondo. La paciencia, la madurez artística y el lenguaje sensible se fueron amalgamando, cada página tuvo que ser digerida desde el espíritu, hasta explotar en una especie de juegos pirotécnicos para celebrar de manera lúdica con el gran Julio Cortázar al saltar la rayuela que nos sugiere despegar los pies de una tierra silenciosa para alcanzar el cielo colorido mirando por 90 ventanas con el albedrío de escoger la forma lineal, la forma numérica o la libertad absoluta del clochard que recorre el mundo a sus anchas, sin estructura ni regla alguna, la cual considero mi favorita.

Jugar rayuela. Foto: Alberto Delgado

Y así fui, de viaje como en una especie de vagón, asomándome por las ventanas de Araht. De la exposición se me queda el azul, el verde, el negro, el misterio debajo del marcador que deja traslucir a medias una historia cortada que yo puedo completar. Algunos “paisajes” que miro me invitan, me toman de la mano, pero sólo las letras me besan los labios, ponen su palma sobre mi corazón y lo hacen latir como un relámpago en la tormenta.

Piezas. Foto: Alberto Delgado

Al recorrer la sala me convertí en hormiga, en señora de género rojo, mientras Klee me miraba, y la música hizo una mezcla con el aire, con la noche negra de estrellas verdes. Aparecieron rayuelas en el cielo sobre una luna de tiza, luego giré entre cartas, banderas, laberintos, política, clichés, monólogos… en la sala fui collage, una parte de la obra: la revelación 91. Siempre quise ser la Maga, y hoy andaba sin buscar cuando encontré la magia, el conejo me devolvió al bombín de Magritte donde en lugar de cerebro, el cráneo luce un enorme corazón. Del otro lado a una carita feliz le sobran las palabras de un bajo estatus sentimental y mientras escribo me doy cuenta que duele pensar.

Observar. Foto: Alberto Delgado

Encontré a Le Corbusier en un vaso de agua, discos de tiempo a treinta y tres revoluciones por minuto, mientras otros guardan silencio dentro de un tubo de ensayo. Descubrí la llave, me reflejé en el espejo, me sorprendió cómo hay letras que desaparecen como las especies. Sentí  gotas de agua, gotas de sangre, gotas de tinta, todas particularmente redondas, círculos perfectos de ciclos imperfectos. En este momento tengo en la punta de la lengua las ideas, y la muerte en los talones, y repito: YOSOYSOYO…infinito palíndromo de egocentrismo misterioso. Me vuelvo básica, como los colores de Mondrian, Frida me guiña un ojo y enciendo un cerillo, para alumbrar la oscuridad con una efeméride. Sergio Arhat consiguió entregarme un muro de palabras que palpé con dos ojos, salté la RAYUELA las veces necesarias para alcanzar la perpetuidad. No queda más que aceptar que: estoy cansada de leer y no tengo ya nada que decir.

Realidad aumentada. Foto: Alberto Delgado

Ululayu: su etapa como revista

Ululayu: su etapa como revista
Iniciamos un espacio de diálogo y colaboración cultural
Guadalajara, México. Foto: Miguel Asa

Saliste de la noche
Con flores en las manos.
Vas a salir ahora del tumulto del mundo,
De la babel de lenguas que te nombra.
Ezra Pound

No inventamos nada nuevo. Simplemente hemos buscado nuestra fórmula. Hemos aprendido desde la bicicleta a crear nuestra palabra y nuestra imagen. Hemos creado una revista virtual después de dos años de trabajo bajo el silencio de las ciudades. 

Aquí, hoy, en este agosto de 2022, presentamos las líneas que llevará este novísimo producto editorial que surge de las experiencias e intercambios que hemos implantado desde Ululayu.

Compartimos aquí letras que versan desde nuestra ciudad, Guadalajara, México, y de otros lugares del mundo. Es nuestra la oportunidad de compartir este sitio virtual con el trabajo de nuestro equipo, mismo que se integra por la confianza, el amor y la sintonía de personalidades diversas.

Presentamos a Jacqueline Loweree, Grisel Gallardo, Alberto Delgado, Yatzy Sánchez, Irene Martínez, Sheccid Meza, Frank Cuesta, Erick Villaseñor, Eduardo Alvarado, Samantha Lamaríz, Alejandra GuCe, Patricia Acosta, como nuestro equipo base. Muchas gracias por colaborar en esta nueva experiencia editorial. Al mismo tiempo y con la misma ternura, damos paso a las palabras provenientes de otras latitudes. Gracias a Agustín Martínez, Jorge Yam, Wil Morrison, Iván Vergara, Manuel Berdeja, Vania Contretas, Alberto Paz, Rossana Camarena y Alejandro Piña, por ser parte de la primera parte de colaboración y frescura. Que el sol les brinde todos los colores para gestar líneas de escritura intensas desde sus perspectivas. 

A ti querido público, no te aseguramos coincidir con tus pensamientos, pero sí multiplicar tus conocimientos desde nuestras perspectivas. Hemos organizado todo un gran equipo con la finalidad de aprender, reflexionar y contribuir a nuestras vidas diarias. Que la palabra y la imagen sean audacia de las letras, las artes y la movilidad en todo el mundo. 




Migración Ululayu: refortalezimiento cultural

Migración Ululayu: refortalezimiento cultural
Comenzamos la evolución de nuestro proyecto

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.
Alejandra Pizarnik

A toda nuestra comunidad,

Con suma alegría y entusiasmo les comunicamos que hemos comenzado nuestra migración a Proyecto Ululayu, sociedad civil. Tras 14 años de actividad independiente, desde un individuo hasta un equipo flotante de colaboradores, ha llegado el momento en que debemos de comenzar con la estructura de lo que será nuestra sociedad civil, precisamos, nuestro equipo, nuestra dinámicas, nuestras estrategias, nuestro productos culturales, nuestros movimientos y muchos más. 

Para ello es preciso mencionar que como núcleo reconocemos que Miguel Asa, gestor de Proyecto Ululayu y fundador del movimiento Por favor, lea poesía., logró ejecutar una gran variedad de acciones de diferentes tipos, muchas con profundo éxito y otras sin mayor relevancia; algunas veces en solitario y otras con colaboradores; ciertas veces sin apoyo y otras con aliados múltiples; en ocasiones con recursos propios y otras con recursos ajenos; de diversas maneras, a veces con trabajo gratuito y otras bajo labores pagadas. De igual manera es de nuestro conocimiento que los procesos por los que ha pasado para sostener este proyecto, de manera independiente, han sido bajo diferentes cuestiones personales, situaciones sociales, y siempre, con esfuerzos dedicados para su comunidad.  

Por lo anterior, ahora, nosotros manifestamos públicamente que todo lo que en su momento estuvo a su nombre, productos culturales, eventos, acciones, ediciones, campañas, programas, participaciones, colaboraciones, entre otros, así como toda relación que haya existido con el  proyecto, pasará a ser propiedad del núcleo de personas que integramos la sociedad civil que hemos conformado. Para ello, es preciso comunicar a la comunidad que ha sido de alguna manera parte de Proyecto Ululayu, escritores y artistas, instancias públicas, empresas privadas, asociaciones civiles, ferias de libro, festivales, centros escolares, universidades, patronatos, productoras, instituciones internacionales, medios de comunicación y demás, que llevaremos a cabo una pesquisa de firmas entre constancias, convenios, contratos, acuerdos, reconocimientos y otros, para actualizar nuestra base de datos de manera legal, a su vez, dejar evidencia de las relaciones públicas que se conformaron, y sobre todo, marcar un cierre de una etapa y la apertura de la nuestra como una agencia publicitaria y productora cultural, bajo el desglose de industria creativa y cultural, por supuesto, como un emprendimiento mercantil cultural. 

Proyecto Ululayu
crecerá y seguirá con un refuerzo en sus valores, en su misión y visión y con mayor atención en sus productos culturales, todo esto con un equipo humano comprometido con nuestras causas y acciones, mismo que ya hemos formado. 

 

Gracias por seguir con nosotros.

 

Julio 2022

Núcleo Ululayu 

 

Ululayu: tiempo de florecimiento colectivo

Ululayu: tiempo de florecimiento colectivo
Migración de lo individual e independiente hacia el emprendedurismo colectivo
Equipo Ululayu

Y en las heroicas proas, los dioses exaltados,
con sus plácidos rostros de la espuma azotados,
me tienden indulgentes sus brazos esculpidos.
Paul Valéry

A toda nuestra comunidad:

El crecimiento es una evolución necesaria que permite el reconocimiento del pasado, el compromiso con el presente y la disponibilidad hacia el futuro. Por tales motivos, Proyecto Ululayu, a partir del 1 de mayo de 2022, se concibe como una colectividad en desarrollo, en busca de consolidarse como una microempresa en constitución de un equipo emprendedor que persigue intereses similares, desde el derecho a la cultura, el derecho a la ciudad y el derecho a la movilidad, por mencionar los principales, entre otros más que arropan nuestros ideales socioculturales.

Con este posicionamiento dejamos claro que todos los productos culturales de nuestra fábrica, así como todas las producciones, proyectos, gestiones, alianzas, eventos, acciones, estrategias, dinámicas, participaciones, colaboraciones, coproducciones, campañas, programas, diseños, fotografías, videos y todo ipo de material en relación a Proyecto Ululayu y nuestro movimiento Por favor, lea poesía. dejan de ser propiedad exclusiva de Miguel Asa, ciudadano mexicano que se identificó como su gestor y coordinador hasta el pasado 30 de abril de 2022.

Por lo anterior hemos comenzado la integración legal de lo que hemos denominado momentáneamente como Proyecto Ululayu Sociedad Civil en la que la persona física de Naomi Greene y y otras personas anónimas, pasan a ser copropietarias, al lado de Miguel Asa, de todo lo antes mencionado y de lo nuevo que se gestione, genere y realice desde ésta, nuestra microempresa a partir de la fecha mencionada. Todo esto será bajo nuestros propios estatutos, acuerdos y negociaciones internas que bien serán respaldadas con un equipo legal para consolidar nuestro quehacer diario y nuestras inversiones, y a su vez, también, salvaguardar el trabajo creativo de todas y todos los que han sido, son y serán parte de nuestro complejo sociocultural.

En aras de un crecimiento progresivo y justo para Proyecto Ululayu S.C., invitaremos a toda la comunidad de Guadalajara, de México y del mundo, que ha sido parte de nosotros, en algún momento de los 14 años de su existencia, de alguno de nuestros productos culturales y de cualquier otro similar, a que sean parte de esta nueva etapa desde el reconocimiento, de manera legal, de su labor como colaboradores, participantes o creativos, al haber sido impulsados y beneficiados por la gestión, la producción y la realización cultural que nos permitió construir puentes socioculturales, difundir el trabajo creativo de más de un centenar de personas e incidir en el imaginario colectivo de nuestra ciudad, así como en el de otras tantas más desde nuestros propios recursos legales, económicos y sociales; lo que representó una inversión constante de tiempo, esfuerzo y disponibilidad, todo lo anterior, sin pedir ninguna retribución a cambio.

Por lo tanto, informamos a toda nuestra comunidad, desde nuestra coordinación colectiva, que toda aquella situación pendiente de resolución, así como autorizaciones de uso de obras como evidencias de colaboración y otros tantos, tendrá un seguimiento puntual, preciso y organizado, con el fin de consolidar la migración del proyecto independiente desde la individualidad, para llegar a la misión colectiva que comenzamos como un nuevo equipo.

Este proceso implica la resolución de cuestiones muy puntuales con todo lo que se ha generado a lo largo de 14 años, por lo que sabemos que esta migración requerirá del apoyo de todas y todos nuestros colaboradores, aliados, seguidores y nuevos públicos por igual. Apreciamos en demasía la valentía de seguir con nosotros, la confianza de creer en lo que creamos y la paciencia de estar en lo que vivimos. Que la flor de esta poética nueva germine en nuestros sueños hasta sus corazones desde la preponderancia de lo venidero. Con amistad, paz.

El equipo de Proyecto Ululayu

Gracias: por favor, siga el vuelo

Gracias: por favor, siga el vuelo
Desprendimiento de 14 años de experiencias poéticas
Una vez en 2014. Foto: Miguel Asa

No hay tiempo que perder
Levántate alegría
Y pasa de poro en poro la aguja de tus sedas
Vicente Huidobro

Respiro. Otra vez lo hago. Vuelvo a respirar. Lo intento despacio. Respiro. Nuevamente. El corazón siente. Respiro y las letras se han llenado de una enorme alegría. Respiro. He encontrado una calma y una oportunidad. No ha existido desprendimiento más grande de mí que esto. Ululayu y su Por favor, lea poesía. han cumplido su ciclo conmigo, han finalizado todas las aventuras a mi lado. Hoy se termina este camino que generé en solitario, con amigos, con desconocidos, con personas extraordinarias, con comunidades radiantes, con una infinidad de seres que me permitieron descubrir mi persona y explorar todas las posibilidades que ahora soy, todo, para dar paso a nuevas aventuras en colectivo, con más ideas y más fuerza, desde una equipo en consolidación hasta una empresa en proceso de construcción. Respiro. Gracias. 

Hoy el paracaídas descansa su vuelo en calma. El arcoiris se vuelve un momento enorme. Nos vamos agradecidos de esta individualidad que fue acompañada por la solidaridad, por la incertidumbre, por la certeza, por las dimensiones, por los vientos, por los adjetivos, por los poemas, por los mares, por las ciudades, por las veredas. Respiro. Se ha indexado a mi cuerpo un nuevo brío. Hay un manjar de sueños que se han purificado desde este pensamiento que fue en su momento un arranque juvenil. 

Agradezco a todas y cada una de las personas que compartieron conmigo la noche, el camino, la pluma, el alimento, la bicicleta, el sonido, la poesía, la brocha, la cerveza, la brecha, la sombra, el respiro, la tristeza, el papel, la cobija, la taza, la habitación, la fuerza, el corazón, las manos, la caricia, la lotería, la tranquilidad, el río, el tropiezo, el desierto, la mesa, la montaña, la minuta, la organización, el minuto, el desorden, la habilidad, la paciencia, el sol, la luna, el texto, la foto, el diseño, el tren, el escenario, el micrófono, la licuadora, la vida y también la muerte. 

Hoy desconecto de mi cabeza la totalidad de esto que fuimos. Hoy cierro esta puerta que me entregó todo. Dejó ir de mí, el aliento avanza y se postra hacia el futuro. Suelto a ese ejército de un sólo hombre que fui, a veces con todos, a veces con nadie, a veces tres, a veces diez. Ha llegado el tiempo de evolucionar y de ser una entidad sólida, sencilla y potente. Ahora, deja de estar en mí la decisión de lo que surja alrededor de este proyecto que se logró como algo novedoso e intrépido para la comunidad que me acompañó. 

He escrito bastante y lo he hecho con todos los matices y con todos ustedes. No cabe duda que estos años fueron un menú auténtico de experiencias y que generó en mí una voluntad de creatividad diaria que me permitió lograr diversas manifestaciones, interacciones y actividades, desde la inclusión, la empatía y la sinceridad. Desde la simpleza de una fotocopia hasta el riesgo de un cicloviaje fueron parte de esta narrativa que en 14 años logré persuadir con mis ojos. 

Todo lo que he construido con Ululayu y Por favor, lea poesía., pasará a ser propiedad de una sociedad civil que poco a poco se ha integrado últimamente, para volar a la siguiente etapa, en conjunto, con ellas, conmigo, con todas, con todos. A las personas, los pájaros y a los átomos, gracias por haber estado en las lecturas, en las calles, en las celebraciones y en las convocatorias. Mis manos han llegado a llenarse tanto que es tiempo de liberar para compartir y delegar, seguir. Este ha sido mi último mes, mi último día, al frente de esta raíz, en solitario. Ahora es el turno de las flores, de los frutos, en equipo. Que la poesía siga con nosotros, vamos a convertir este vuelo. No nos vamos, sólo mudaremos de piel, una piel más amplia y fuerte. Desde aquí, siempre amigo.

Caravana poética: vinculación, poesía y museo

Caravana poética: vinculación, poesía y museo
El amor de la palabra y la imagen entre Guadalajara y Buenos Aires
Poetas y organizadores. Foto: Caviglia Estudio

Estoy entera
eso es un exceso
en este mundo
que se cae a pedazos.
Patricia González

Si algo he aprendido de la poesía son las posibilidades de diálogo que entrega a cada momento, en cada lugar y con diferentes personas. Siempre te presenta diferentes horizontes y eso, es algo que nunca podré explicar en el conjuro de la vida. Así sucedió en algún momento de agosto de 2018, cuando Sol González, gestora cultural y colega de oficio, por iniciativa propia, me describió que había considerado generar un producto cultural entre Guadalajara, México, y Buenos Aires, Argentina. La sorpresa no fue sencilla: un recorrido poético para contextualizar de manera verbal una exposición visual. Vaya idea la de esas corazonadas.

German Paley y los asistentes. Foto: Caviglia Estudio

Todo fue un enorme hallazgo, quizás un verso multicolor o un emocionante papalote nostálgico. Cuando Sol me habló de visitar Buenos Aires, como un estadía que pretendía impulsar su desarrollo profesional, le comenté de una poeta que meses atrás, en La Habana, Cuba, me había impactado: Patricia González. La fórmula, algo sencillo, la calcomanía y su lema, Por favor, lea poesía., como viajera al sur y una playera amarilla. Antecedentes, encuentros diurnos, el saludo amistoso y en sí, mucha poesía. Y Patricia, como colaboradora de Centro PEN Argentina, impulsó la idea de Sol. Pues aquello que se pensaba como una conexión sencilla sin más, se concreto en un producto en el que la palabra tomó los muros de un museo.

Lectura en vivo. Foto: Caviglia Estudio

¿Y es que cómo se sacude el poema en una exhibición? ¿Cómo no se han pensado las galerías para la lectura? ¿En qué momento la magia del verso se contiene ante las artes plásticas? ¿Cómo se arropan los libros cuando no se les expone como objetos creativos? Y todo fue una experiencia que enriqueció el trabajo del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, que gracias a quienes colaboraban en su área de Comunidades, German Paley y Ayelen Rodríguez, construyeron comunidad con ambos proyectos.

Y ahí estuvieron, Proyecto Ululayu, Centro PEN y el Museo Moderno, en la expectativa de una lectura de poesía entre las venas del arte. Y para ello, fueron Ale Berón, Flavia Calise, Lucio Greco, Florencia Piedrabuena, Paula Brecciaroli, Gustavo Yuste, Sofía Fusario y Patricia González, la comunidad de poetas que brindó la luna desde sus versos al público asistente, y que irrumpieron en conjunto, la exhibición Historia de dos mundos, colección en la que se presentaron más de 500 obras de 100 artistas y que fue curada en conjunto con el Museum für Moderne Kunst de Frankfurt (MMK). Sin embargo, no todo quedó ahí, pues un tal Hombre Surreal acompañó con su guitarra a todo el recorrido, acción que contribuyó para que todo se convirtiera en una lectura performática.

El arte y la poesía. Foto: Caviglia Estudio

En estos tiempos, esto es una evidencia de que es necesario creer que la poesía tiene que estar en todos lados. No hay sitios que no tengan espacio para la palabra. No hay una sola geografía del planeta en la que los versos no generen batallas, no nos entreguen sus esencias y no nos brinden las posibilidades de ser. Este acto, en el que la palabra se tejió con bastidores y otros soportes, es la muestra de la capacidad de vinculación que posee el humano desde su creatividad, pues los discursos de ésta son universales, colectivos y con una infinidad de posibilidades. Aquel 6 de octubre de 2018 quedo en la posteridad de varias personas, pero nosotros, seguiremos con la pesquisa de encontrar espacios, cada día, para desenvolver algunos cuántos versos: es tiempo de compartir, de inundar el mundo de poesía.

Es necesario contribuir en nuevas comunidades desde todas las artes. Creer en las obras multidisciplinarias es una entidad que permite el crecimiento de nuestro pensamiento, la agilidad humana es un libro aún no descubierto, y la poesía es sólo un medio para contribuir a nuestro desarrollo, quizás el más fuerte, el más metafísico, el más inimaginable, pero estamos aquí para contemplar desde la raíz hasta la estrella. Que los museos sean lugares de poemas, otra vez, me indicó Sol, de nueva cuenta.

Hombre Surreal y público. Foto: Caviglia Estudio

¿Cómo se renueva la poética de los museos?
Con la comunidad. Las personas activan y dan vida a los espacios museísticos. La experiencia participativa y sensorial resignifica el propósito de los museos. 

¿De qué forma se comparte un poema entre el arte?
El arte y la poesía ambas se dirigen a nuestras necesidades fundamentales en lo espiritual, lo emocional y sensorial. 

¿Para qué crear dejavús en bicicleta?
Para reencontrarnos necesitamos volver a sentirnos y reconocernos entre nosotres así como nuestros espacios, calles y ciudades. 

Entre letras. Foto: Caviglia Estudio

¿Qué esperan los espectadores de la rumba de la museología?
Escucharla, verla, sentirla, olerla y degustarla y con ello poder bailar, reír, soñar, volar; para eso es el diálogo con el arte o los objetos. No queremos lo estático, obsoleto o aburrido. 

¿Hasta qué punto surge una galaxia dentro de un cuadro?
Cuando conectas en lo emocional con alguna obra en cualquier formato y técnica, es ese momento para explorar, experimentar y repensar esos mundos alternos, adentrarte y perderte.

Atención poética. Foto: Caviglia Estudio

¿Por qué las palabras son alcancía de la curaduría?
Porque se construyen narrativas estableciendo una postura acerca de problemáticas políticas, sociales y culturales. El museo no es neutral. Es importante exponer todos los matices y experimentar ángulos distintos de aproximación entre las comunidades. 

¿En qué punto literatura y museo son par?
En las acciones y en las palabras como un vaso con agua y sin ella. Transmitir y dar al visitante herramientas para aterrizar o volar. Una simbiosis cuasi perfecta. 

¿Cómo se construye la pasión de la composición?
Con colores, texturas, formas, olores, sabores, sueños y aquello que nos emociona, envuelve o atraviesa. 

Por favor, lea poesía. Foto: Caviglia Estudio

¿Hay horizontes en la pauta de un abismo de sala?
Las salas de museos son espacios de transición y navegación siempre he pensado que se disipan las interrogantes y te vuelca a magnitudes de introspección. 

¿Cómo se crea un lazo entre Buenos Aires y Guadalajara?
A través de aquello que nos resuena y añoramos la poesía, el arte, la música, la comida y fútbol. Ambos se conectan a través de su gente cálida gracias a esas charlas amenas, ya sea con un mate o café.  Tenemos tanto en común aún siendo tan distantes. Nos une la amistad y esas narrativas en bicicleta. 

Obra. Foto: Caviglia Estudio

Dulce Nada: la muerte desde el arte y la poesía

Dulce Nada: la muerte desde el arte y la poesía
La palabra, la música y la pintura unidas en la celebración mexicana
Dulce nada. Foto: Jorge Gasca

Círculo es la existencia, y mal hacemos
cuando al querer medirla le asignamos
la cuna y el sepulcro por extremos.
Manuel Acuña

Nos construimos la muerte a cada rato, con cada segundo, en cada átomo y nadie mira hacia ella. Sabemos que está por aquí, pero no le hacemos caso, salvo cuando el dolor llega, la concebimos. Así pues, la celebración del Día de muertos es para México una entrega total y de la que hemos hecho una permanencia absoluta desde nuestros antepasados. Celebrar la muerte ha sido un ritual que desde la infancia uno encuentra, se vuelve una celebración profunda, rica, potente. Así, año con año, pensamos en cráneos, esqueletos, ausencias, dolores, alegrías y recuerdos y un largo sin fin de memorias que cosechamos en vida con los nuestros.

Celebración nocturna. Foto: Jorge Gasca

Como parte de las tradiciones de la mexicanidad, el día de muertos de este año, martes, noviembre 2, nos permitió unirnos en colectivo de diversas maneras. Generamos Dulce nada como una versión de nuestra Pluma, nuestra tertulia poética que se expandió como una reunión en la que más de 30 artistas plásticos del Área Metropolitana de Guadalajara nos vinculamos, con el fin de compartir nuestras perspectivas, técnicas y formatos a manera de celebración a la muerte, a aquello que nos ha dejado y que ha procedido a más no existir. Aquello fue la realización de un altar con obra plástica que se concibió como una instalación única, en la que la integración de distintos discursos y perspectivas, permitieron ser parte del juego vitalicio en conjunto con otros componentes tradicionales, como el pan, las velas, las flores y otros elementos más. Dulce nada tuvo lugar en la terraza de El Fresno de Kamilos 333, en el barrio de Santa Tere, en Guadalajara, México.

Lado derecho. Foto: Jorge Gasca

Digo muerte y pienso en las despedidas que he tenido a lo largo de dos años, desde aquel enero en que cambiaría mi vida tras un adiós fuerte, y entonces el tema se volvió parte del discurso diario, como una sanguijuela, amorosa, talentosa y noble. Y me disloco el pensamiento, me deslumbro en el fuego y amo a mis padres más que nunca, a la familia, a los amigos, a los conocidos y no tan conocidos, y más allá, a este espacio en el que me desarrollo, en el que me vivo, en el que vivimos, y por eso las letras y las artes ante la ausencia.

Lado izquierdo. Foto: Jorge Gasca

Debemos de saber que la muerte es la nostalgia corta que nos quita algo de nosotros, el contexto, la alegría y los buenos momentos. La vida se acorta y nos hacemos más pequeños. Deberíamos de celebrar cada partida como si fuera la puerta a un nuevo amanecer, como si fuera la siguiente dirección del vuelo de las mariposas o aquel encuentro de las ballenas con los ecos de la música del sol.

El equipo organizador. Foto: Miguel Asa

Dulce nada fue un recuerdo para los que se nos fueron. Fue un altar en el que dos artistas unieron sus voces con el fin de compartir, Esaú Hz y yo, Miguel Asa, para generar una colección particular, una reunión creativa en que también la poesía, el performance y la música encontraron lugar. Eso sucedió gracias a Eugenia de Anda, Eduardo García y Jorge Gasca, creativos con los que integramos un equipo lleno de amor, en el que la camaradería surgió: hicimos una noche mágica para nuestros muertos.

Poetas en directo. Foto: Jorge Gasca

Así, cada obra fue un cráneo, un esqueleto, pintado, ilustrado, dibujado, conforme a la decisión de cada artista, mismas que jugaron un concepto individual muy peculiar dentro de la colectividad. Se trató pues de una reunión de diálogo y celebración en comunidad, una fiesta de barrio, de la localidad, y que más de uno, disfrutó. La poesía se manifestó con las letras de Cindy Hatch, Aurora González, Frida Tejeda, Carlos Vicente Castro, Beth Guzmán, Renata García, Alexandro Castro y Eduardo García, y que generó un ambiente único e irrepetible, a la media luz de las velas, de las personas y de un fresno enorme que nos abrazo. Después de ello, un particular performance de Gerardo Jesús nos transmutó el yo interno, en el cráneo que somos para ser muerte.

Asistentes. Foto: Miguel Asa

El altar estuvo compuesto con piezas de Chatex_x, Xerenthiu, ArtB, Pablo Arteaga, Quika Puebla, Alejandro Martínez, Viocolor, Aurora González, Erik Zermeño, Karla Monster, Adnan Galva, Pit, Lorena Montesca, Saúl García, Susana Lozano, Claudia Trágica, Daniel Neufeld, C. V. Macías, Alfredo Romano, Yossilustra, Esaú Hz, Mónica Cárdenas, KA, Fuma El Justo, Carolina Hadad, Fausto Esparza, Jewl, Rata Callejera, Diego Siordia y de mi autoría. Eso fue algo genuino, divertido, una especie de noche de magia de interior. El silencio, las velas y las obras fueron un baile excelso.

Catálogo Dulce Nada

Por su parte, la noche se cubrió de canciones mexicanas gracias al mariachi tradicional Los Pitayeros, quienes entregaron un sabor de colores, folclor y resignificación a nuestro altar. Piezas clásicas fueron las que deleitaron los espíritus asistentes. Les entregamos arte, poesía y música a nuestro muertos, fue un paradigma roto, una especie de puerta no abierta que hasta el momento, los gestores de dicha idea, desconocíamos.

Poetas en directo. Foto: Jorge Gasca

Dulce nada fue la búsqueda de un momento. De algo que ya se fue. De aquello que todos vimos una vez. Dulce nada fue la memoria de los horizontes, aquellos en los que fuimos felices. Se trató pues, de un almanaque de artistas que promueven la imaginación hacia el sentir más humano, el de la despedida, el del desprendimiento. Definimos la muerte como algo de lo que nadie tendrá respuesta. El sentir es vivir. Las cuestiones del pensamiento son una excusa para celebrarnos en el baile.

Gerardo Jesús en acción. Foto: Jorge Gasca

La celebración a la muerte en nuestro país es de reconocimiento social. La oscuridad es una etapa en que se mueve la dicotomía de lo oculto. Se trató de la reunión de la vida con la muerte. Una reflexión detallada de lo que consideramos como muerte más allá de las simbiosis que se generan entre nosotros. Es bien, una precisa realización de artistas locales en el barrio de Santa Tere. Eso fue un diálogo renovador del suceso internacional acontecido en estos años.

Mariachi tradicional Los Pitayeros. Foto: Jorge Gasca

Logramos explorar más allá de la tradición en la comunidad. Considerar una identidad mexicana y contemplar la celebración a la vida de una manera única entre la ironía y la alegría. El dolor de la muerte es comunitario. Todo perece, todos perecemos. Concluimos que la muerte está en todos nosotros. Es tiempo de celebrar en comunidad como un reconocimiento social del cual nos sentimos orgullosos de celebrar año con año.

Altar Dulce nada. Foto: Miguel Asa

Somos un molde del vacío, hay muchos cráneos caminando por ahí: el cómo otros cráneos nos recuerdan. En mi silencio me existo y digo adiós a cada cuerpo que estuvo a mi lado, amigos, familiares y demás, que se fueron en el tiempo, que se fugaron a otras materias. Si la muerte me llega, que sea a colores para convertirme en mariposa.

Plataforma PLACA: un poema entre México y España

Plataforma PLACA: un poema entre México y España
Proyecto puente entre la literatura chilango-andaluza y más allá
Iván vergara y compañía. Foto: Archivo

Te dejo libre de día
con los ojos ambar cerrados
confiando en cada mano
que cubre tu cuerpo blanco. 
Ayari Lüders

Hay un trabajo de años, de pasión y de muchos días de lectura. Hay un puente entre una palabra y otra y surge una vinculación enorme. Siempre, del lado independiente, se hace la labor, la edición como principio, pero siempre, la unidad entre una y otras partes, en ocasiones con viento, otras tantas con flores, pero siempre de la mano de la creatividad. Así sucede con Plataforma PLACA, una reunión de creativos que surgió desde algunos inmigrantes en el contexto de Sevilla, España, y que al día de hoy, ha conectado a distintas ciudades de México, España, Estados Unidos y Chile.

Entre un número bastante surtido de proyectos se encuentra un gestor literario que está en constante movimiento para su existencia, Iván Vergara. A él llegué de la manera menos pensada, eso fue gracias a las palabras de nuestra amiga y poeta Ayari Lüders (+), quien me habló del proyecto, allá por el invierno de 2018, y de todos el ejercicio enorme de colaboración y cooperación.

Plataforma PLACA. Foto: Archivo

Entonces di cuenta de las posibilidades de la poesía en ese formato. Conocí la pasión y todo sentimiento por vincular dos ciudades, Sevilla y Ciudad de México, y el ocaso se convierte en un hilo de voces que se conjugan entre presentaciones, lecturas, exposiciones, producciones, y una gama de eventos que mantienen viva esa relación que surgió desde el el atrevimiento de emerges como migrante bajo una voz solidaria con la comunidad.

Y así, de cuando en cuando, entre un mensaje y otro, he conocido la labor de Iván y de todo el equipo y la esperanza avanza. Dicen que son utopía en la realidad desde 2006 y así lo creo. Entre una feria, entre una luz cenital, entre los libros, entre las reuniones, así anda desde hace tiempo, y no por demás, la tarea de vincular a distancias es una dosis de versos indescifrables, algo así como una nebulosa de corte blanco entre miles de colores.

Simultaneidad. Foto: Archivo

Plataforma PLACA es una suerte de colaboración, en el que la poesía tiene mucho que ver, y otras artes, también le son compañía. El desarrollo de todos los proyectos que han surgido a lo largo de 14 años, son la experiencia de la comunidad, del trabajo, de la unión, de la colectividad y sobre todo ello, de las personas, pues si bien es independiente, gran parte de su trabajo le apuesta a la libertad de colaborar con el fin de potenciar el de otros, en conjunto.

Sólo sé que Iván anda por ahí con algunas de nuestras calcomanías, gracias al bailaor, Rodrigo Robels, quien las llevó directamente a sus manos, y otra vez más, hay puente. El ejercicio de Plataforma PLACA nos entrega la posibilidad más de sabernos presentes, desde la palabra a todos nuestros universos: cuántos puentes hay entre un verso y otro.

Asistentes. Foto: Archivo

¿Cómo es la poesía entre México y España?
Nuevos formatos están apareciendo gracias al entorno digital y ahí la expansión es cada vez más visible con todas las muestras de poesía transmedia #ciberpoesía que están surgiendo. Siento que en España aún están anquilosados, con cierta renuencia a abrirse a un mestizaje creativo con el entorno hispano, y eso les está lastrando. También es verdad que en los últimos meses he ido descubriendo obras de poetas muy valiosos en este país. México y España están ligados profundamente y todo lo político no deja ver lo maravilloso de ello. Ambas son tradiciones que se interrogan en su terreno, pero que encuentran en el lenguaje su punto de anclaje. Me parece que la poesía en México tiende al rompimiento, mientras que en España la tradición es importante se mantenga.

¿De qué manera tejen el color de la poesía?
Imagino entornos híbridos, horizontales y sin alturas que midan tradiciones poéticas. Imagino un mundo poético donde los tejidos de color en cada región fuesen uno solo: alebrijes y bestidos de feria de abril ¿qué podría salir mal?

Editorial Ultramarina C&D

¿Por qué la unión de dos comunidades?
Porque es inevitable. Lo que sí parecía insospechado en estos últimos años ha sido el desembarco de una cantidad ingente de creadores hispanos en España, haciendo que Madrid se esté convirtiendo en una capital hispana en Europa para los americanohispanos. De manera natural se ha dado, incluso con el COVID de por medio.

Con el trabajo de la Plataforma PLACA intentamos fomentar y hacer crecer el puente cultural que existe entre nuestras naciones desde hace siglos. Solo que en esta ocasión lo que requerimos de parte de España es no mirar esto desde un pedestal, sino como el que abraza al primo que viene de lejos a quedarse en casa.

Necesitamos intercambiar experiencias y esta unión es lo que puede originar una eclosión maravillosa de hispanos en Europa.

Por las calles. Foto: Archivo

¿De qué manera son puente?
La PLACA tiene tres ejes para hacerlo: producción, que involucra el Recital Chilango Andaluz, el Gabinete Salvaje, Nuevas Miradas, Transparencias, Invasión, Cercanías y otros eventos en directo. Publicación, que involucra a la Editorial Ultramarina C&D y la Colección Zerkalo; finalmente la promoción o comunicación, la hacemos en las múltiples redes sociales en las que tenemos una amplia presencia.

Todo esto lo dirigimos a una cuestión muy sencilla:potenciar la ida y vuelta de la creación artística y poética de nuestros días, desde la tradición hasta la más visceral vanguardia, tanto tecnológica como artesana, que es donde nos encanta estar. La creación de esta red ha crecido a niveles inmensos, así que está ahí para su uso: es un pastel muy grande que no queremos comer solos, es una fiesta y todos están invitados.

¿Cómo funciona la vibración de la comunidad PLACA?
Es una relación acuática donde todo fluye, o al menos nos esforzamos mucho para que así sea. Necesitamos seguir sosteniendo estos proyectos con la certeza de que los coordinadores permanecerán durante un tiempo indeterminado, pero que será lo necesario para que los veinticinco proyectos se mantengan en activo.

Así que es como una utopía: no es un grupo de poetas que se publican a sí mismos, sino una red de colaboración que genera profundos cambios, desde lo interno hasta lo social, desde la inmigración hasta el sedentarismo. Nos encanta lo de trazar puentes para que se transiten, los ponemos ahí a disposición.

Degradado. Foto: Archivo

¿Qué cosecha editorial ha entregado en el tiempo?
Son ya sesenta libros los publicados por Ultramarina C&D, son doce colecciones definidas para abrir espacios, tanto para poetas con experiencia y carrera, como personas que están comenzando su carrera literaria y necesitan un impulso para hacerlo.

Estos títulos están orientados prácticamente todos a la poesía, aunque no desdeñamos la literatura y los clásicos. Nos sentimos muy orgullosas de ser parte de esto.

¿Cómo ha sido la expansión de los versos?
Desde la experiencia personal hasta la aceptación de lo diverso como riqueza. La poesía es un total que se pierde en lo fragmentado. Hemos decidido publicar algunos tonos poéticos, pero en los eventos que producimos intentamos crear espacios múltiples. Sin la diversidad nos sentiríamos atados a lo convencional; ahí no nos encontrarán.

Poesía en un bar. Foto: Archivo

¿Qué procesos han determinado para ser una máquina poética?
Una consecución de pasos donde nos han animado cientos de personas que aprecian esta labor: inmigrante, independiente y contracultural. Nos anima pensar que estos son proyectos luminosos, que de cierta manera intentan contener toda la deriva fronteriza y de lejanía que se propaga en lo contemporáneo.

Luego nos agarramos a ese concepto tan amplio como es ‘lo poético’, intentamos dirigirnos a ello más allá de los individualismos. Esto no es un terreno propicio para quienes buscan el reconocimiento propio y por ello quizá tanta gente entra y sale: es un proyecto de ampliación y conexión con el otro de manera cercana.

Lo poético es la excusa, estamos haciendo crecer una red de colaboración inmigrante que muestre al sedentarismo mental que los caminos a recorrer son precisamente todos los que no son contemplados desde dentro de la jaula, de la visión propia.

La poesía como reunión. Foto: Archivo

¿Cómo florecen PLACA en sus proyectos?
Intentando soltar lo que nos conduce a la inmovilidad. Estamos pendientes en todo momento de la tecnología y las aportaciones o programas gratuitos que nos permitan generar nuevos proyectos. Nos reconstruimos cada temporada. Una muestra es el Gabinete salvaje, que en sus once años ha cambiado prácticamente en cada temporada de formato, actualmente es un magazine literario diseñado para stories de redes sociales.

Supongo que florecemos con el cariño y la amistad que frecuentan los actos que producimos, nos encanta abrir la puerta y de manera muy natural, dejar los egos afuera, acá dentro es un fiesta distinta y lo adoramos.

Hojas íntimas. Foto: Archivo

¿Cómo se sustenta el trabajo de un proyecto bilateral?
La editorial aporta apenas lo suficiente para poder soportar todos los gastos de gestión, así que contamos con el apoyo de personas que contratan nuestros servicios profesionales, sean de manera individual, o para una institución, sabemos colaborar de la mejor manera para generar lo suficiente que permita hacernos cargo de todos los gastos.

En este momento tenemos actividad durante cada mes en USA, México y España, el método es sencillo y permite pagar todo lo que vamos haciendo, son además ya quince años y nos sostiene un proyecto bien tejido. ¿Los retos por delante? Todos atraviesan cuestiones legales distintas en cada país, pero que garantice la tranquilidad económica de los coordinadores de los proyectos. Es aún una lucha para un colectivo inmigrante.

Versa-di-verso: oportunidad para pensar lo masculino

Plataforma PLACA: un poema entre México y España
Proyecto puente entre la literatura chilango-andaluza y más allá
El actor Juan Valenzuela. Foto: Eduardo Carrillo

Bajo las sábanas
el semen de un ángel
pesa más que su cuerpo.
Federico Corral

Nos hemos cuestionado el sentido. Desde la palabra siempre se ha manifestado la diversidad y desde nuestras voces construimos una jornada para dialogar sobre el género desde la cultura. En junio pasado el restaurante La Mata Tinta y la librería Lopa nos abrieron sus puertas para ser parte de lo que este grupo de hombres intentamos hacer, cuestionamientos desde la creatividad hacia los géneros.

Lo que pensamos con un pequeño encuentro termino por ser el inicio de un proyecto entre hombres. Una jornada que intenta pensar lo masculino desde la diversidad sexual no es un lugar desconocido, como tampoco es una innovación en medio de la multiplicidad de intentonas que existen alrededor de una reflexión que consiga integrar a los hombres (todxs) en una búsqueda honesta por la igualdad con las mujeres.

Poesía y género en diálogo. Foto: Eduardo Carrillo

En principio, porque lo que parece difícil es la renuncia a los privilegios que supone ser leído como hombre en un mundo que nos beneficia en el simple ejercicio de la voz, ejemplo claro es que en menos de una semana se gestó un proyecto que puso en el centro la diversidad de hombres que coexisten en nuestra ciudad. Sin embargo, partir desde dicho ejercicio para clarificar que las dudas persisten, que los intentos no se terminan y que las ganas de trabajar por la igualdad no se acaban, abre una multiplicidad de oportunidades más, fuera de si las merecemos o no.

 

La observación en vivo. Foto: Eduardo Carrillo

Como evidencia de ello fue la participación de actores, escritores, artistas y otros, quienes se vincularon con nosotros y dieron paso firme a compartir su trabajo creativo y sus procesos de género abiertamente. Así lo hicieron los actores Marco Treviño, Carlos Oropeza, Abraham Jurado, Teofilo Guerrero, en nuestra charla de sobre cine y genero, en la que cuestionamos películas como Doña Herlinda y su hijo (1985) y El baile de los 41 (2020). De igual manera sucedió con la poesía y la radio en que la poeta Citlalli Ixchel y el poeta Luis Aguilar en compañía del gestor Roberto Hernández, quienes entablaron un diálogo para conocer los procesos de la palabra en el desarrollo creativo.

Encuentros diversos. Foto: Eduardo Carrillo

Como acto especial fue la presentación del libro Ese gran reflector encendido de pronto (2019, Instituto Sinaloense de la Cultura) en el que su compilador, el escritor Luis Aguilar, compartió los procesos de dicho trabajo en el que se manifiesta la reunión de poesía de la diversidad existente en México desde 1919 a 2019, esto bajo la compañía de las palabras de Jonathan Berumen, Omar Gutiérrez y Miguel Asa. Además de esto, nos involucramos con el teatro al presenciar el monólogo Una mujer sola de Darío Fo, bajo la actuación de Juan Valenzuela, mismo que funcionó como cierre de este pequeño intento de jornada.

Público. Foto: Eduardo Carrillo

Versa–di-verso surgió de la intención de comprender nuevas formas de construir identidades que partan de cuerpos socialmente masculinizados, poniendo siempre en duda si lo masculino es la meta que debemos perseguir (aunque sea nueva masculinidad); dando apertura a la sexualidad y sus ejercicios como herramienta de transformación de caminos y dispositivos de movilidad que quizá nos lleven a otra parte, que no sea masculinidad, pero que tampoco debe devenir en feminidad, porque lo binario ya nos ha hecho bastante daño.

La reunión. Foto: Eduardo Carrillo

La jornada trajo consigo el encuentro intergeneracional que discutió sobre la relevancia de seguir llamándonos hombres, sobre el pasado del movimiento gay y sus nuevos avatares y puso en el centro la diversidad desde una mirada que, aunque masculina no responde a lo hegemónico (aunque lo intente) y puso sobre la mesa la opción de ser otra cosa, de aceptar el vivir fuera de la norma con el sueño de romperla desde las propias corporalidades.

Una mujer sola en proceso. Foto: Eduardo Carrillo

La poesía como puerta dejo entrar al género y la cultura que venían en bicicleta para repensar la vida en la ciudad y las violencias que nos cruzan e imaginar nuevas formas de construir andamiajes entre lo que ser hombre significa y los intentos que existen para ser otras personas, otres humanes o no humanes.

El teatro como parte del género. Foto: Eduardo Carrillo

¿Qué somos hombres? No hay respuesta afortunada para esto. Confiamos que un intento más es posible, desconfiamos del punitivismo y esto no se termina hasta que se cierre el telón y la obra apenas comienza.

Cierre en La Mata Tinta. Foto: Eduardo Carrillo

Proyecto Ululayu: catorce años de aventuras creativas

Proyecto Ululayu: catorce años de aventuras creativas
Escribamos la historia de nuestro movimiento
Desfragmentación poética. Foto: Miguel Asa

Dejaremos un suelo, dejaremos el sueño;
el sueño es nuestro espacio donde hemos cantado. 
Adalberto Navarro Sánchez

Una vez pensé que sólo sería un divertimento urbano durante la facultad, ahora son miles de experiencias que se han compartido en diversas partes. Surgió en mi ciudad, Guadalajara, México, en una primavera de amor y vagancia. Proseguí manifestarlo por primera vez en las calles de Zacatecas, México, y allá comenzó el esplendor. Lo que un día escribí en la calle se convirtió en mi proyecto de vida: Por favor, lea poesía. 

La idea surgió en abril de 2008, en un esfuerzo vago de intervenir las calles con un lema literario en aerosol. Meses después trabajé en calcomanías rústicas, papel autoadherible blanco y marcador negro. Posteriormente generé un diseño tipográfico y adapté el lema en una calcomanía, Helvetica en blanco con fondo rojo, y a partir de ahí, en una diversidad de formatos. Al día de hoy son más de 300 mil calcomanías las que se han ido de mí a diferentes partes del globo y estoy más que agradecido con la vida. 

Por todo lo anterior y todo lo que ha pasado, al día de hoy, deseo recopilar lo más que se pueda de información de este fenómeno que me trajo hasta aquí. Comienzo a escribir la historia de todo lo que ha sido esto y para ello te invito a que seas parte de ello. Comparte conmigo tu aventura, tu experiencia o aquello que sea nuestro proyecto, nuestro movimiento, para ti. Estoy en la formación de una cronología y alimentaré esta historia con la voz de todos los posibles que deseen unirse. 

Toda la información es para uso documental y todos los datos serán tratados de manera anónima, a excepción de aquellos que se requieren publicar en artículos, materiales u otras obras, serán bajo tu autorización previa. Agradezco la cercanía de tu personaje y el tiempo de tus letras. 

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Versa-di-verso: una jornada incluyente

Versa-di-verso: una jornada incluyente
Celebrar la diversidad y al cultura en el marco del mes del orgullo
Nos diversidad. Foto: Miguel Asa

Los pájaros no saben más de lo que muestran
esta soy yo
Iza Rangel Espinoza

En el mes del orgullo, VersaDiVerso, grupo interdisciplinario de reflexión en género y diversidades todxs, con las alianzas de Mantis Editores, de Proyecto Ululayu, más el apoyo de librería LOPA, del restaurante La Mata Tinta, y el compromiso de invitados y colaboradores, presenta su jornada de cultura y diversidad. 

Del 23 al 26 de junio, en una serie breve de eventos se reunirán distintos actantes de la comunidad LGBTIQA+, con el fin de compartir experiencias, trabajos, acciones y creatividad sobre distintos procesos personales y colectivos en cine, literatura, comunicación, arte, teatro y otros.

Asimismo, como grupo de estudio sobre la temática que atañe a lo masculino y sus diferentes ángulos de enfoque actual, queremos sumar a las actividades culturales de Tlaquepaque y GuadalajaraJalisco, durante este mes del orgullo de la diversidad LGBTIQA+ con esta jornada de discusiones, puntos de vista, creación poética y artística que se relacionan con lo que hacemos parte del universo de lo diverso.

Por parte de nuestros recintos aliados habrá un modesto souvenir para nuestros asistentes. Por su parte, LOPA ofrecerá una degustación de cerveza y a la par, Mantis Editores obsequiará un ejemplar de Poetas en Casa 2020 que realizó con apoyo de Cultura Jalisco, a través de Proyecta Industrias Creativas y Culturales. A su vez, en La Mata Tinta podrás solicitar el coctel de pitaya y algo más, preparado especialmente para esta jornada, con motivo de nuestra celebración. Acude y participa, la diversidad es de todxs.

Miércoles, junio 23, 2021, 18:30 – 20:30 h
La Mata Tinta, Juárez 145-13, Centro, Tlaquepaque

Cine y género

Diálogo desde Doña Herlinda y su hijo a El baile de los 41
Participan: Marco Treviño y Carlos Oropeza (actores invitados)
Presentan: Eduardo Carrillo y Teófilo Guerrero
Máximo 30 asistentes

Jueves, junio 24, 2021, 18:30 – 20:30 h
La Mata Tinta, Juárez 145-13, Centro, Tlaquepaque

Poesía, artes y género

Lectura y conversatorio desde la diversidad creativa
Participan: Citlalli Ixchel, Luis Aguilar, Verónica López y Roberto Hernández
Presentan: Santiago Omar y Sergio Nuñez
Máximo 30 asistentes

Viernes, junio 25, 2021, 19:00 – 21:00 h
LOPA, Guadalupe Zuno 1804, Americana, Guadalajara

Poesía de la diversidad

Presentación del libro Ese gran reflector encendido de pronto
Compilador: Luis Aguilar
Presentan: Jonathan Berumen, Omar Gutiérrez y Miguel Asa
Máximo 25 asistentes

Sábado, junio 26, 2021, 17:00 – 19:00 h
La Mata Tinta, Juárez 145-13, Centro, Tlaquepaque

Teatro y género

Presentación del monólogo Una mujer sola de Darío Fo
Actuación de Juan Valenzuela bajo la dirección de Azucena Evans.
Presenta: Invitado por confirmar.
Cupo abierto

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