Tour Street Art GDL: los colores de caminata

Tour Street Art GDL: los colores de caminata
Cuando el arte toma las calles también es aprendizaje
Karen Mora con fragmento de Arre-VRS.

La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Eduardo Galeano

Las calles también funcionan como bastidores, pues en ellas se muestra el vuelo de los papalotes, la estructura del color, la delicadeza de la caricia y el frenesí del paladar. En ellas se encuentra una infinidad de cosas, ya sea pueblo o ciudad, siempre hay algo que manifestar. Así existe un proyecto cultural que toma las calles para diagnosticar sus movimientos artísticos, para analizar a la urbe como lienzo: Tour Street Art GDL. Quizás podrá sonar algo irreverente, sin embargo, la creatividad de la comunidad artística también ha lanzado zarpazos en otros formatos, y es que, desde las primeras décadas del siglo XX, el muralismo paso a ser parte de las sociedades, ya sea por protesta, por reflexión, por comisión o por expresión, en sus muros, en sus rincones, y con ello, el verso cambia, se es disparate y pasión al mismo tiempo.

Obra de Chávez Hollar, Unkle y Daniel Neufeld. Foto: Miguel Asa

Con la explosión del arte urbano en los últimos años, las calles de Guadalajara, México, no dejaron de ser parte. Por lo anterior la movilidad al paso de cada trayecto ha cambiado, pues la perspectiva plástica se ha incrustado en muchos muros, rincones, letreros y demás soportes, como el color de la mariposa en el viento. Ahí, Karen Mora es quien percibe el discurso plástico que resguarda el polvo de la ciudad. Nacida en Colima, México, su trayectoria contempla el diseño artesanal, profesión que la llevo a su integración como una cazadora de arte urbano (street art hunter), como una curadora y como una guía turística muy peculiar: le encanta el café después del alba y de una caminata sobre las páginas de la ciudad, un poema matutino.

Paste up diverso. Foto: Karen Mora

Tour Street Art GDL es una exploración, es encontrar, en los recovecos de las calles, el silencio matutino, el amor de la tarde, la naturaleza plástica, el trazo paciente, la brocha exagerada, el movimiento de la danza, el ir y venir del aerosol, la locura de los oficios y las voces de una plaga de artistas con gana de invadir cualquier espacio para manifestar, expresar y compartir las posibilidades creativas de la humanidad. Como lo señala Karen, “Tour Street Art GDL es un proyecto de investigación, registro, aprendizaje y difusión del arte en calle, dentro de Guadalajara, con el fin de compartir lo que vemos a diario en nuestro caminar y proporcionar herramientas gráficas y contextos sociales para aprender a leer lo que existe en ella”.

Xiuhcoatl-VRS. Foto: Miguel Asa
Rutas de cafés con arte mural. Realización: Karen Mora

Así pues, tanto propios como extraños han sido parte de este proyecto, que al día de hoy se enmarca como una iniciativa emprendedora que ha posibilitado unir tanto a espectadores y artistas al mismo tiempo, un abrir los ojos de otra manera ante la ciudad. Así pues, contemplar el arte urbano que sucede en cada espacio tiene su método, quizás, uno propio, extremo, sencillo o simplemente, introspectivo, para saber que existen animaciones de otros artilugios en una variedad de discursos, el monocromo, el colorido, el seleccionado, la paleta particular, y sin más, el estilo, la apropiación, la danza corporal de cada creativo.

Análisis de mural. Foto: Karen Mora

“El proyecto de registro comienza hace más de 10 años, y posterior a ello, como resultado del mismo, generé el #TourStreetArtGDL, que comprende una serie de diseños de ‘rutas’ de arte urbano que comprenden diferentes estilos, técnicas y temáticas. Nace de la necesidad de (re)conocer la ciudad a través de lo que vemos en la calle, al ser ésta un espacio público, la inquietud de compartir su esencia, el origen de algo que forma parte de la ciudad y que nos negamos a ver porque simplemente no lo comprendemos”, cerciora Karen.

Así fue la generación de sus Rutas de Barrios GDL, que comprenden cinco trayectos por lugares colindantes del Centro de Guadalajara, Mexicaltzingo, San Francisco, Expiatorio, Capilla de Jesús y Santa Tere, sitios en los que pasea, conversa y disfruta del arte urbano que ahí acontece. Este producto cultural contó con el apoyo del programa Horizontes, en 2020, que otorga la Secretaria de Cultura del Estado de Jalisco.

Obra de Trepo Parker y Amir Lucky. Foto: Miguel Asa

Y es que cada día nace algo nuevo en las paredes de la ciudad, un personaje a colores, un paisaje en degradados, una flor que nació de una ilustración, un horizonte de un diálogo, y el equilibrio de las creatividades surge al compás de la lectura, del paseo, del clima, y es que no es lo mismo contemplar la diversidad de piezas por la mañana que por la noche, cada voz se transfigura en una emoción, un pensamiento o un sentimiento. Se escribe poesía con brochas y aerosoles. Una poética particular en la que alguien como Karen comparte, bajo su experiencia, su conocimiento y su pasión por este arte tan soberbio, tan efímero y tan humano a la vez.

Espectadores del TSA GDL. Foto: Karen Mora

“El proceso es diario. Es salir a caminar con toda la disposición de dejarse sorprender por lo que hay en las calles, partir del arte urbano y del graffiti, y poco a poco, definir contextos, investigar conceptos y buscar quién está detrás de cada detalle, porque al final, la calle la hacemos todos”, prosigue Karen.

Obra de Chávez HoIlar y Unkle. Foto: Miguel Asa

Y esto no es sólo un proyecto que ha quedado en la Perla Tapatía, sino que se ha replicado en varios estados de México, así como en el extranjero, precisamente en Valencia, España. Parte de ello es exhibir el arte urbano y dar a conocer “la apropiación del espacio público como parte de nuestra vida, nuestra sociedad y nuestra actualidad. Si bien la calle es un espacio en el que todos estamos y convivimos, lo que en ella se manifiesta es un reflejo de lo que vivimos”, define la diseñadora colimense.

Mapa de ruta en Valencia, España. Foto: Karen Mora

Tour Street Art GDL es una iniciativa que promueve la vida dentro de las calles, el compartir la palabrería de cada uno de nosotros desde nuestras propias burbujas con todo, con todos y desde todo. Existen figuras que sólo nuestra imaginación desfragmenta, deconstruye y descubre en cada paisaje urbano. Cada espectador es una perspectiva más pues “es diverso, los estándares de ‘arte’ en Guadalajara son muy definidos, específicamente bastante figurativo, es prioritario que las personas los comprenda para poderlos llamar arte. En la calle es diferente, si bien hay algunas piezas que podemos interpretar fácilmente, la abstracción desde las letras del graffiti hasta los muros experimentales son algo que tiene su propio público. Considero que todos deberíamos estar dispuestos a dejarnos sorprender cada vez que transitemos la calle” sentencia nuestra guía.

Obra de Fin DAC. Foto: Miguel Asa
Visitante y evidencia. Foto: Karen Mora

Escribir palabras, pintar trazos, crear, de una manera, con la brocha, con aerosol, con marcador, con nombre o desde el anonimato, siempre la calle tiene algo que decir. Así, con este lema con el que se muestra Karen, es necesario comprender que las calles también son poemas, que tienen su propia construcción desde la piedra y que cada árbol es testigo de lo que habla nuestra comunidad. La calle es una línea de la creatividad, una, que poco a poco comienza a despertar hacia nuevos horizontes, nuevas determinaciones, en un exploración que cada día muta, y que gracias a personajes como Karen, hacen posible que el conocimiento actual, divergente, social y crítico, se plasme más allá de una pieza, de un muro, de una calcomanía. Es tiempo de observar, con la mirada más grande, el hecho que es la erosión urbana. Ahí está el arte urbano como un sinónimo de un volcán en nacimiento, desde su fuego interior que aguarda, con tiempo y pausa, el emocionante camino de desplazarse hacia arriba, hacia abajo y hacia todos lados, hoy somos la lava, mañana la mutación de la piedra. El arte urbano como la erosión de las calles, evolución de ecos creativos. La calle, nosotros, todos, tenemos algo que decir.

Meeting of Styles Guadalajara 2021: sabor a color

Meeting of Styles Guadalajara 2021: sabor a color
Cuando los muros son encuentro y pluralidad
Ale Poiré, de las mujeres participantes. Foto: Miguel Asa

Lo verdadero no es un callo
de este aparador,
ni lo falso una grieta
de su espalda de encino.
Eduardo Lizalde

Las manos bailan. Latas, brochas, pinceles y todos los colores surgen a cada trazo. No se escribe un poema, se contemplan diversas voces. Cada quien a su manera lleva su poética. Algunos están en un trazo puntual, simétrico, detonador, pero hay otros, que también, desde la sombra, la humanidad, el amor, la alegría, el sentir, se muestran enormes. Así fue como el Meeting of Styles (MoS), en su versión México, y en su edición Guadalajara, se llevó a cabo en los laterales del Panteón de Mezquitán, ahí, entre las avenidas Maestros y Enrique Díaz de León, a principios del pasado octubre.

Fragmento de Negritoo. Foto: Miguel Asa

Esta reunión de grafitti se ha convertido en un espectáculo particular en todo el globo, en que los discursos de la calle, de la urbe, se ven en distintos formatos, vaya, en diversos estilos. Este evento tiene su origen en Alemania, en los años noventa y se ha realizado en más de 50 ciudades de países de Europa, Asia y América. Para su existencia, ha sido necesaria la unidad de artistas con la colaboración de empresas de distintos niveles. Gracias a todos ellos, año con año la magia de compartir el color, es posible.

De Amir Lucky. Foto: Miguel Asa

Y para muestra, Guadalajara esta vez no fue la excepción, con un cartel enriquecido con una basta diversidad de artistas, los estilos se manifestaron, se permitieron saborear el cotorreo, la camaradería y la pasión por la creación colectiva. Así lo hicieron los visitantes extranjeros, Brus (Italia), Plus (Suiza), Ewok (EU), Kabe One (Colombia), Desk (Costa Rica), Dear (Perú), No Outline (Colombia), Gruterium (Colombia), Subo (Colombia), Negritoo (Brasil), Amir Lucky (Panamá) y TNT (El Salvador).

Adnan Galva, Lorena Montesca y Hany Annh. Foto: Miguel Asa

Y de México estuvieron Ale Poiré, Apolo, Azver, Bicse, Cent, Chicle, Chobe, Defo, Drain, Eker, Eksen, Evergreen, Franc Mun, Goal, Hany Annh, Heros, Hospek, Jijón, Jockas, Juez, Keops, Khosmik, Korba, Lerk, Mack194, Moms, Myster, Osoe, Parek, Piña, Resoe, Rock, Royal, Smash, Sensor, Sost, Swer, Xearte, Zhot, Zime, Deal, Bucle, Tercko, Rimar, Señor, y con algunos acoplados más, el sabor de la pintura se conjugo hacia un fin de semana de creatividad, diálogos y manifestaciones.

Chobe y su hija. Foto: Miguel Asa

Cada perfil, cada trazo, cada ritmo, bajo su propia candela, es un sin fin de posibilidades. Los trucos, los tips, las mañas, las formas, los movimientos, las tramas, las texturas, las letras, las paletas, todo, se vuelve particular. Se descubren las posibilidades. Se manifiestan las dimensiones. Se relacionan los discursos. Se debe asistir con las ganas de conocer, de aprender, de contemplar. El juicio tradicional de que el arte urbano es una acción inútil, debe de quedarse en el pasado. Los tiempos son diferentes y las posibilidades de diversificarnos nos dan las posibilidades de estar presentes en las noción humana de la actualidad. Debemos de considerar, la pasión de cada persona, el interés por crear debe de ampliarse a todo sitio, así en la ciudad como en los poblados.

Jazor en proceso. Foto: Miguel Asa

Así lo menciona Saúl Sosa, acá Jazor, de la VRS, uno de los artistas patrocinadores, “es para proyectar y darle más difusión al grafitti y al arte urbano. No sólo se pinta con aerosoles, también con brochas. Yo creo que hay nivel, muchos, espacios también se están brindando. Más bien ahora, es conseguir patrocinios, apoyar de esa forma a los artistas. Es pesado organizar un evento así, y más cuando, obviamente, inicia sin presupuesto”. Sin embargo, pese a todo, el compromiso por colaborar no dejó de existir, compartir para crear.

Zhot desde León, Guanajuato. Foto: Miguel Asa

Así como Jazor, dentro de la línea de apoyo para esta reunión estuvieron Ecko Unlimited, Solid Spray Paint, Dyed, Skullcandy, Phantom Sticker, 99 Problems, La COOLturatv, Musa Hostal, Cabezas Cuadradas, Pin House MX y YEMA, y gracias a todos, esta reunión fue posible.

Mack194 en proceso. Foto: Miguel Asa

Así lo comentó Zhot, de la RNK, “ha estado muy chido, ya hacia falta un evento así, y la verdad, la barda, yo me la esperaba más chica, y fue muy grande, con muchas personas. Todos los artistas, ahora sí, lo que es el Meeting, un estilo diferente y un chingo de estilos. La gente de Guadalajara bien chida, yo no me esperaba que todos valoraran todo tipo de arte y eso está bien perrón”.

Evergreen y familia. Foto: Miguel Asa

De igual manera, las únicas chicas seleccionadas para este MoS compartieron algunas palabras, por su parte, Ale Poiré que, “la verdad me es un poco de responsabilidad, sobre todo porque casi no hay morras, y como morra, pues sí, sí tienes la responsabilidad, pues justo, de representarnos, de decir que aquí estamos. La verdad, muy chido, porque en realidad, como yo manejo otro estilo, digamos que es casi un mundo nuevo para mí, entonces me parece muy interesante. Nunca había estado en un evento de grafitti, sí es como otro rollo, está chido, está divertido”.

Retrato por Jockas. Foto: Miguel Asa

A su vez, Hany Annh, comentó que estar en este evento representa “una oportunidad grande, como llevo mucho tiempo pintando, es como una puerta abierta para muchas cosas, y obviamente alzar, más que nada, que las morras vean, que somos varias chicas dentro, esto, para que se motiven”.

Fragmento de Rock. Foto: Miguel Asa

La pluralidad de este evento nos ha permitido ejercer una nueva perspectiva hacia lo que la calle expresa y comparte. Así lo comentó Subo, sobre esta edición del MoS, quien desde Colombia nos visitó, “todo muy bueno, mucho nivel, digamos que de donde yo vengo hay cosas que no se ven, en Colombia, que acá sí he visto, en cuanto a personajes, en cuanto a técnica, a concepto, en muchas cosas, creo que existe un nivel muy alto. La gente acá muy buena onda, lo que uno necesite siempre están para ayudarte, sí, muy bien, muy buen onda la gente la verdad”.

Subo en proceso. Foto: Miguel Asa

Aquel fin de semana me impresioné de conocer nuevos amigos, coincidir en la calle a través del trazo y el color, y sobre todo, seguir en la idea de que el arte debe ser compartido, más allá de un nombre, de unas letras o de una imagen cualquiera, sino al abordar a la comunidad, volvernos parte de ella para buscar nuevos horizontes en la transformación de la humanidad. La calle es un poema y nosotros lo vivimos a él, que los estilos nos unan, siempre en la diversidad de vivir.

Río Santiago: cuando el arte exige justicia​

Río Santiago: cuando el arte exige justicia
Más de un centenar de personas crean intervención artístico-ambiental
#JusticiaRíoSantiago. Foto: Sandra López

Yo quiero vivir al día,
lo mismo que las aves.
Ser pan de todos, sí
de los que conmigo muerden la agonía.
María Elvira Lacaci

Matriolax colectiva. Foto: Sandra López

“No soy de Juanacatlán, pero la vida nos trajo aquí y desde que llegamos no puedo acostumbrarme a cruzar todos los días el puente para ir a Guadalajara y ver el río todo lleno de espuma y enfermo”, me compartió Fátima González, oriunda de Tijuana, Baja California, y residente del lugar desde hace siete años. 

La problemática ambiental que vive el río Santiago, uno de los más importantes de México, que nace en el Lago de Chapala y recorre 475 km hasta desembocar en el océano Pacífico en Nayarit, día a día suma más consecuencias negativas por la falta de atención de las más de 400 empresas que desechan sus aguas residuales, y por igual, de los distintos niveles de gobierno. Lo anterior se debe a que dentro de la zona existe uno de los corredores industriales más importantes de México, el de El Salto, situación que también afecta al municipio de Juanacatlán y a otros tantos más del acuífero. 

Fatima, Bernie, Sandra y Giselle. Foto: Miguel Asa

La cuestión ha tomado diversos momentos y en los últimos años ha desatado polémica en la comunidad local, estatal, nacional e internacional, ya que la contaminación que ahoga al río no sólo ha afectado al vital líquido, si no a todo lo que tiene contacto con ello, peces, aves, plantas, árboles, y no de más, al ser humano. Lo anterior se manifiesta en investigaciones diversas en las que se han encontrado plomo, cobalto, arsénico, cadmio, mercurio, otros metales densos, así como distintas sustancias cancerígenas, sin olvidar los desechos comunales. El fétido aroma que existe en la cascada “El salto de Juanacatlán” entre ambas localidades, se debe a la caída del agua, acción que produce ácido sulfhídrico en gas, lo que puede determinar algunas enfermedades respiratorias, digestivas y nerviosas en el humano.  Pese a que existen distintas plantas tratadoras de agua, aún no es suficiente para contener todo lo que conlleva el río. 

Contra dicho problemática surgió #Copspappit #RíoSantigo, un evento activista-cultural que tuvo como objetivo la toma de un espacio público de Juanacatlán como manifestación de justicia, atención y prioridad a tal situación. Para ello, bajo la iniciativa de Angélica Barba de Barrio Fértil, con el apoyo de Giselle Franco de Mundo Libre Verde y de Miya Tafari de Proyecto Bacteria y más pobladores hicieron un llamado al público en general con el fin de compartir color, acción, música y colectividad por nuestro río. Todo esto fue gracias a las aportaciones de Carlos Sánchez Loza, Delia Franco, Brad Wright, Pablo Larios, Gladys Canelas y Arquímides Flores.

Durante dos días, sábado 10 y domingo 11, octubre de 2020, el arte corrió por cuenta de los muralistas Disturbio Canibal y Sempoali Caligrafía; así como un dibujo y versos del tatuador y poeta Fausto VI, el primero dimensionado por el arquitecto local Bernie Camacho con apoyo de Sandra López, y los segundos, grabados sobre concreto por Tato; y además, nosotros, mi sobrino Danale Rodo y yo, con nuestra Matriolax colectiva que generamos con la disposición de Fátima, Benjamín, María, Denisse, Ricardo y no sé cuántas personas más que le dieron color al lema que plasmamos juntos.

Por su parte, la música no se hizo esperar y en algunos momentos del evento los versos de la calle surgieron en voces de raperos locales, MC Orby, Vientos del pueblo, Takus Loco, Demente, Jah More y algunos más. Por su parte, el cierre del evento contuvo las mezclas guapachosas de Cumbia Cartel bajo la esperanza del ocaso: la misión se había cumplido. Así, el registro audiovisual estuvo a cargo de César María de la productora audiovisual El chiste es hacer.

Tal evento logró una emoción pues “para mí fue una experiencia inolvidable, siempre creí que no sería capaz de hacer un trazo recto, pero en este lugar aprendí que siempre habrá personas que estén dispuestas a compartir su conocimiento sin recibir nada a cambio, vi que la unión hace la fuerza, y en estos días todos nos unimos por el pueblo y para el pueblo. Conocí artistas que tienen un gran corazón y verdadero amor al arte”, me compartió Sandra, quien estuvo apoyando a Bernie en todo momento, siempre, muy atenta y dispuesta a la colaboración.  

 Por otro lado, Benjamín, uno de los chicos que estuvo durante los dos días y que pintó a la par de nosotros relata “en mi experiencia fue algo muy grato de hacer, es algo que, aunque la comunidad no haya tomado mucha parte, esto los involucra y tarde que temprano, lo van a ver. Espero que sea semilla de esperanza, de querer defender nuestros espacios y nuestros recursos”.

Con este acto, la comunidad de Juanacatlán, con el apoyo de personas de otros municipios, manifestó su preocupación por su habita, su flora y su fauna. De esta manera, el diálogo creativo funge como arma de protesta pues el esfuerzo y la petición no es de una ni de uno, sino de miles de personas más allá de las fronteras municipales que les atañe, el agua es de todos. 

Pieza de Fausto VI escalada por Bernie Camacho. Foto: Sandra López

“Como experiencia personal, es una actividad prácticamente nueva para mí, desde mi área de formación, pero que se relaciona ampliamente con la recuperación de espacios públicos ‘olvidados’, que retoman un nuevo significado y hacen que se mire y se integren en el contexto actual, un entorno de expresión, con un mensaje artístico de protesta por el tema medioambiental y donde todos -contados- pusimos nuestro granito de arena para contribuir con ese mensaje”, escribe Bernie, a quien conocí un día antes debajo del sol caliente de media tarde en el lento proceso de un dibujo a escala. 

El incentivo de comunidad se manifestó en las personas del lugar pues “una observación que tuve fue que la gente de por ahí es muy buena onda, todos quieren lo mismo, principalmente, que se limpie el río”, me dijo Danale, quien con más de diez horas de trabajo y cansancio acumulado, dispuso sus palabras conmigo ya entrada la noche del primer día de mural: ellos, los jóvenes, siguen nuestras luchas. 

“No cabe duda que cuando algo es necesario, las cosas encuentran su camino y esto era necesario: que nos uniéramos, que nos encontráramos, que ese espacio recuperara la vida y que tuviera voz. Estoy muy feliz de poder haber sido parte de este momento. De haber conocido, sin planearlo, los rostros detrás de proyectos tan nobles, hermosos y valientes. De haber pasado un rato con mi familia y juntos ser parte de algo mucho más grande, que deja huella en nuestro actual hogar”, Fátima cerciora animosa y agrega, “también estoy muy agradecida con los organizadores y con la gente que participó porque estoy segura de que este es el inicio de muchas cosas más que vienen a partir de ahora”. #JusticiaRíoSantiago