Mis poetas en Tlaquepaque. Foto: Diego Illescas
La comunidad poeta de Jalisco: una estirpe mágica
Creatividad y sensibilidad de varias generaciones

Como de un caracol de ilusionismo
sale el amor con música de sábanas
Artemio González García

He loves you every now and then
his heart is at his new train…
Shocking Blue

Para la poesía, por darme vida y libertad…

Y llegó el tiempo. Y la espera ha terminado. Las cortinas se abren y la luz entra sin maletas por la ventana. Los espacios ya están listos. Las palabras han emergido como una hoja dentro de un río. Pasea con ritmo y sin rumbo pero se divierte. Aquí está mi Almanaque, mi experiencia poética en Jalisco, un ejercicio textovisual antropológico que he creado a lo largo de tres años. He buscado su estructura. Le he dado vueltas. Ha aparecido y desaparecido. Se ha hilvanado desde diferentes texturas. Hay colores y muchos. Hay palabras, hay bellezas, hay una fortuna de ser. En esto está un trabajo de exploración de más de 20 años, la mitad de mi vida, varios trayectos, mucha música y una imparcialidad de vestimentas que me he construido en las formas de la carretera, del olvido, de la soledad.

Se encuentra en este camino la palabra de diferentes voces, percepciones y así, reflejos y observaciones desde una cantidad infinita de momentos. Esto es la prueba de que la poesía se sujeta a persistir de una manera profunda, en el vaso y en la caminata, la sed no para, el pedaleo sigue, son lugares comunes y otros no tanto, pero al final construcciones de un día a otro. En esta obra se marca la pauta de un ejercicio dinámico. Aquí se percibe el juego de la poesía entre quienes la crean en el estado del occidente mexicano: Jalisco. De un municipio a otro, las temperaturas de los versos cambian, las edades encuentran profundidades muy diferentes, y al final de cuentas, cada poema surge con su estampida de época. La juventud y la madurez en una mezcla única de paciencia. Así se mueve el panorama. Así se vierte el líquido. Así les veo cada que les entrevisto.

Esto abarca una infinidad de temas que cada poeta ha entregado. Esto es una cosmovisión única de un registro altamente cuidado: como guardián de cada pieza, Miguel García Ascencio, desde su experiencia alteña. Y como líneas guía para la construcción de este producto poético las voces de Sara Velasco, Luis Armenta Malpica, Mariana Pérez Villoro, Cecilia Fernández, Rossana Camarena, Abril Medina, Renata García, y muchos nombres más que han aportado a este proceso de diferentes maneras como un énfasis del amor que me ha provocado esta comunidad.

Escribo sobre quien se sumerge entre las posibilidades de la furia ecléctica, así de quien habla de las libertades personales, el caso de las nimiedades por igual, del sonido, del recuerdo, de la radio. Así, también, quien se busca entre la poesía, entre el grito del género, desde la exploración de la diversidad. Es un capricho de quienes eyaculan desde la academia como de quien lo hace por la libre. Así la prosa, así la poesía, así quien anda por aquí y por allá. De quien se manifiesta en el trago y en la paz. Esto es un Almanaque de perspectivas, de quien acaricia la piel con una navaja, de quien cuida a la familia, de quien cuestiona el todo y se merece un árbol. Por igual, es la extensión de sus cielos, mi cielo y el tuyo. Se trata de la posibilidad de observar el tiempo, el pasado y el presente, para considerar un futuro. Esto es una huella de mi época y no más. Almanaque es el registro personal de lo que me han compartido, de lo que he vivido y he sentido con cada una de las personas que se han entregado por convicción y deseo a la obra de la metafísica poética en Jalisco, en esta geografía que me ha visto crecer, volar, caer, levantarme y soñar. Se trata de compartir la magia, sus magias, su poderosas creaciones y cada uno de los rincones que abarcan. Así personas nativas de la región como otras que la han adaptado como suya.

Este Almanaque está dedicado a cada palabra que han creado los aprendizajes como las experiencias, no hay distinción. Es un lugar en el que he considerado las pasiones, las oportunidades, las posibilidades y siempre, los versos, la palabra por principio. Cada rincón revela una superficie distinta. Existen infinitas paletas de colores, desde el claroscuro hasta la saturación de los filamentos. Aquí, mi selección personal, una gama de riquezas que he encontrado y que me han construido como lector, como creador, como escucha, como espectador. Aquí la pasión de lo que se vive desde el desprendimiento que se suelta a cada rato al ejecutar un poema en la hoja en blanco. Desde la pluma, desde el lápiz, en notas efímeras, en servilletas, en cuadernillos, en la piel, en las pantallas, en la evidencia fotográfica, en el ejercicio de las manos y desde la posibilidad de contemplar de muchas maneras.

Este soy yo, nada, con la voz de toda la comunidad. Aquí mi entrega a quienes con dedicación se esfuerzan por crear espectros de dimensiones desérticas y húmedas. Este Almanaque es el registro de mi aprendizaje y de aquellos que cuidan en cada sol y en cada luna la resignificación de la semiótica en diferentes aspectos. Se vuelve uno tremendamente ligero y se adhiere al vuelo y todo pasa y todo deja.

En la poesía encontré mi libertad, mi pasión, mi vida. No hago más que difundir lo que sé de quienes escriben, consideran y comparten poesía. He tejido este trabajo desde la libertad de ser. Me he construido un camino propiamente. No sé si valga la pena o sea una consideración efímera, lo único que deseo es compartir. No me quedaré con nada. No me estaré con el fin de la poesía. Será ella misma la que me vista de humano y seguirá siendo la episteme de mis pasos.

Con todo el volumen de mi existencia, ruedo. Soy la piedra, la nube, el perfume, la desgracia y en silencio. Soy las palabras de un hermoso número de personas que me han permitido estar en la fuga de la vida. Este es mi amor por la poesía de mi gente, de sus esfuerzos y sus entregas, así hombres y mujeres de diferentes edades y contextos bajo una sola vinculación geográfica. Jalisco es el poema que he visto siempre y aquí la pauta de mi vida para experimentar la noción de ser, de compartir, de existir y de sentir. Se han abierto las puertas, es hora de que conozcamos, a mi manera, la percepción de la transfiguración humana desde las letras. Leemos juntos antes de irnos en el tiempo. Que este viaje sea el más colorido de tu vida. Porque dentro de mis trayectos soy todo y nada: aquí el poema más grande que he escrito.