Versonautas: la galaxía de letras y notas
Conjunto sonoro que es un performance más allá de lo poético
Ana Sanahuja y Roqui Albero son Versonautas

dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor 
dice que el amor es muerte es miedo 
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe   
Alejandra Pizarnik

En septiembre de 2014, previo a mi primer viaje extenso en bicicleta por las costas del Pacífico mexicano, la poesía estuvo delante de mí en un escenario desde la voz de un hombre peculiar. Fue en un concierto de Jorge Drexler donde percibí la intensidad de aquel hombre en algunos versos junto a su trompeta. Aquella noche fue la presentación del disco Bailando en la cueva del compositor uruguayo ante el público tapatío, su cumpleaños 50, y de una breve intervención no pensada de nuestro lema ante todo el público: Por favor, lea poesía sonó ahí. Quién iba a saber que horas más tarde sería una juerga enorme al lado de todo el grupo de Drexler, y por igual y muy gratificante al día de hoy, el nacimiento de una amistad fraterna con los Versonautas

Versonautas son amigos, amantes, comparsas.

Sus nombres son Ana Sanahuja y Roqui Albero y ambos dan vida a este proyecto intergaláctico en el que la poesía y la música se fusionan para crear una inmersión colorida, así lo digo porque así lo creo. A Roqui lo escuché versar aquella noche junto a su trompeta, y aquello, más allá del concierto, me dejó atónito. Los lazos se crearon y después tuve la fortuna de conocer a Ana y de todo lo que son como pareja: un ente explosivo de creatividad conjunta. La poesía y la música ha sido nuestro tema a lo largo de estos años. Ha sido una magia contemplativa estar en el desarrollo de este enorme proyecto hasta el día de hoy desde la distancia.

En 2020, la flor de Versonautas surgió, Astro Azul, un álbum experimental, performativo y delirante. En él las palabras se hilan de cada nota y forman una escultura sonora única en su tipo, en el que el amor, la exploración en pareja y las aventuras poético-sonoras culminan en momentos de pensamientos inauditos. Entre ellos, la participación de amigos expandieron las posibilidades para entregarnos un eco puntual, estratégico, esperanzador, así la voz de Silvia Pérez Cruz, Jorge Drexler, Raúl Rodríguez y otras participaciones, se congregaron para amarnos de una manera especial desde la versopsicodelia.

Contemplar esta obra es anticiparnos a las melodías discretas y a los misterios que anuncian sus versos. La poética con la que se construye es elemento completamente diverso y entrega en cada composición lugares asimétricos, en los que uno se puede estar y rodear las mañanas, las tardes y las noches en soledad o en pareja. Al final de los días, Astro Azul, es un disco que en el pedal entrega efectos alegres, sensibles y nostálgicos de la vida que somos.

Escuchar este disco y dar cuenta de la potencia que se ha requerido para impulsarlo es notar la presencia de la posibilidad creativa de dos personajes y toda la fuerza que han implicado, algo así como una de las maneras mágicas del amor desde dos hacia el todo. Versonautas, desde hace meses, me ha dado otra posibilidad de la poesía, más allá de las páginas y de los libros, en sí, en los momentos en que me encuentro alrededor del viento.

Ahora es cuando siento la exploración del eco y de las notas de todas las atmósferas. Esta obra es para disfrutar a media luz, con un poco de agua y un sorbo de vino. Es buscar la permanencia en el mismo poema, en el estallido de las galaxias, en lo que nos come lentamente. Astro Azul entrega la posibilidad del éxtasis de la palabra, el caminar eterno de las bicicletas, es a la vez aurora y ocaso, la apertura y el cierre de las posibilidades. Astro Azul, es más que un universo.

Astro azul es la experiencia y la búsqueda de diversas atmósferas en el que el juego y la memoria se han fragmentado para convertirse en un reflejo de amor infinito de la poesía y la música contemporánea: un delirio sensorial de un viaje de dos. Y para ello, sus propias palabras como en el Poema del amor a veces

se tocan antes
están siempre a punto de tocarse
no se hablan
se balbucean
se chocan las bocas
se pasan el aire
labios de caballo 
se cierran los ojos
se pasean las almas por el oscuro del otro
se sobrevuelan
y se encuentran los cuerpos
y se piensan a la vez 
hacen nacer el pensamiento
y juntos
lo dejan morir
hacen nacer el gesto a la par
y juntos
lo disuelven

Versonautas es una palabra obsequiada por Jorge Drexler

¿Qué es Versonautas?
Versonautas es una aventura que emprendimos hace 7 años, un lugar en el que nos encontramos para crear, el espacio que nos permite mezclar vida, profesión, arte y aprendizaje. Es un modo de navegar sin ataduras en un mar de posibilidades infinitas. “Versonautas“ también es una palabra que nos regaló el cantautor Jorge Drexler. 

¿Por qué crear un proyecto de poesía y música?
No sabemos si hay un porqué, todo partió del amor, del gusto por hacer cosas juntos, de encontrarnos en otro plano. Los dos somos músicos con formaciones diferentes y la poesía fue un punto a partir del cual hacer música en libertad. Dedicarse a una disciplina artística o género en concreto puede, a veces, impedir que surja la creatividad, ya que siempre hay un peso de la tradición que ya nos marca unas pautas. El hecho de agregar un elemento nuevo para nosotros ha sido el faro que nos ha guiado hacia un lugar en el que lo creativo esté por encima de lo técnico.

¿Cómo fue que se encuentran como amigos, pareja y ahora colaboradores de proyecto?
Quizás fue el hecho de detectar en nosotros más afinidades que las puramente sentimentales. Nuestros sueños se encontraban, nuestras conversaciones se encendían y nuestros anhelos coincidían. Sabíamos que el juntarlo todo tenía su riesgo, podíamos ahogar nuestra relación, pero eran tantas las ganas que decidimos apartar todo atisbo de duda y arriesgarnos, siempre tuvimos una intuición positiva al respecto de implicarnos en lo profesional. De algún modo, vimos que, además de amantes, éramos también las piezas perfectas para poner en marcha un sueño común.

Ana y Roqui desde hace siete años: Versonautas

¿Dónde se originó este proyecto y por qué?
El proyecto nació entre Valencia y Barcelona y la excusa fue un proyecto que pretendía unir la gastronomía con el arte. Creamos un festival llamado Saborasons, palabro inventado en catalán que sería algo como Saborasonidos. Ahí creamos el Banquete de las Palabras, un viaje a través de poetas que versaban sobre la gastronomía. Fue un espectáculo multisensorial en el cual un amigo chef convertía lo que recitábamos en una experiencia gustativa a través de sus platos en forma de pequeñas catas.

¿Qué proyectos o creativos han influenciado a Versonautas?
Al inicio nos conectó mucho el cine, un arte que navega entre la fotografía, el texto y la música con una fluidez inspiradora. También hemos bebido de todo tipo de música, aunque cada vez más, nos interesa la creación del espacio sonoro, de las texturas.

¿Cómo es un espectáculo de Versonautas?
En estos seis o siete años hemos ido evolucionando y ahora, con Astro Azul, nos parece que se ha dado un nuevo comienzo, una metamorfosis muy deseada. Planteamos un ritual escénico que se desnuda ante la audiencia. El viaje no para, durante una hora todo se va hilvanando mediante la música, el sonido abstracto, la luz y la palabra. Esta aparece deconstruida, recitada, cruda y cantada.  Juntos partimos de una nada creadora y vamos mostrando capas hasta llegar a la pura sencillez.

¿De qué manera llevan su proceso creativo?
Siempre hemos ido componiendo nuestro universo a partir de lo que nos sugería la palabra. Esta era el motor a partir del cual elaborar un discurso sonoro. Al inicio buscábamos los textos que nos dieran esa fuerza creadora hasta que, en este último trabajo, decidimos empezar a escribir y pensar en un todo escénico ya desde el inicio. En este proceso, la escritura no pretende formar parte de un poemario, es en sí un modo de sincerarnos con nosotros mismos. Nuestros textos, más bien son ideas sintéticas, partículas de poesía, spoken songs o canciones habladas.

¿Qué imagina ser cada uno de ustedes, flora, fauna, algún ser en especial?
Nos conformamos con dejar que aflore aquello que en nosotros pida nacer, embriagarse de luz. Queremos ir abandonando las cáscaras que se van marchitando y que surja el nuevo ser que nos habita. Nuestra idea es no reprimir nada por miedo, salir de todos los armarios en los que a veces encerramos al espíritu, el cual que no entiende de patrones establecidos.

¿Qué momento identifican como mágico para Versonautas?
La magia en un escenario se da, es difícil controlarla, ella decide cuándo mostrarse. Nos parece que hay que invocarla desde lo erótico, desde el juego…aunque un poco de ron o de tequila antes de empezar ayuda mucho…jaja…Destacaríamos los tres días de estreno el pasado mes de septiembre en la Sala Carme Teatre de Valencia, en muchos momentos nos sentimos flotando sin tiempo en un espacio infinito. Las miradas luminosas y las palabras emocionadas de la gente, también son momentos mágicos. 

Versonautas es creatividad en complicidad

¿Cómo es la relación música y poesía para Versonautas?
Es un idilio muy antiguo, algo que viene de nuestros ancestros. Creemos que hay una voz que nos indica siempre cuándo está funcionando esa alquimia. A nosotros nos gusta que ambas cosas estén vivas, que ninguna sea demasiado protagonista respecto a la otra, aunque hay veces en que se requiera cierto matiz para que todo funcione. Lo importante es que uno sienta que ha hallado el milagro, que haya búsqueda.

¿Desayuno, comida o cena?
Somos como vosotros, comer, beber, cocinar, hablar, compartir recetas… A pesar de su fuerza, no nos ha convencido la cultura sajona de comer como puro trámite. El encuentro alrededor de una mesa con productos frescos es un ritual sagrado. “El hombre, como decía Montaigne, más que un animal racional, es un animal que cocina”.

¿Pedalear? ¿Individualmente o en familia? ¿Hay poesía en ello?
En todo se puede manifestar lo poético, cómo no. Valencia es una ciudad ideal para el pedaleo. Nosotros nos movemos en bici por toda la ciudad, también con nuestro hijo sentado en su sillita. Cuando vengas lo podrás comprobar.

Ana y Roqui son versopsicodelia, spoken song y performance.

¿Cómo se contemplan en México?
Para nosotros, la América con la que compartimos idioma y lazos es fundamental y México es, sin duda, la tierra mágica por excelencia, algo que puede que España haya perdido. Ambos hemos visitado México en varias ocasiones y siempre hemos quedado embriagados de una fuerza arrolladora. Vosotros tenéis fuerza y ternura, sois apasionados y generosos. A nosotros México nos parece que es un universo en sí mismo, inabarcable hasta para sus propios habitantes, lleno de misterios, culturas ancestrales, climas diversos, plantas maestras…quién podría no ser un amante de esa tierra milagrosa. Estamos seguros de que, en cuanto podamos, en cuanto despertemos y recuperemos la libertad arrebatada por una supuesta seguridad, nuestro Astro Azul volará hacia vosotros. 

¿Qué hay de la Tierra?
La tierra, como el cuerpo, habla en un lenguaje que hemos desoído demasiado. El último siglo ha sido el de los grandes avances tecnológicos y también el de los grandes retrocesos medioambientales. Sabemos que nos ha podido la opulencia, que hemos creado un sistema depredador y que ahora nos toca parar y escuchar. Pero, conociendo bien lo excelso y lo perverso del ser humano, nosotros desconfiamos hasta de las buenas intenciones, no sea que surjan nuevos tiranos que, invocando el paraíso, vengan a sustituir a los de ahora, debemos estar atentos también a eso, a ese nuevo business verde. Queremos pensar que la conciencia acabará aflorando como una marea de amor a lo que somos: materia orgánica, tierra, partes de un gran ser vivo. Arrasar la tierra es una forma de auto lesionarse.

¿Qué labor social ha hecho Versonautas?
Concretamente en Versonautas y fruto de la casualidad -pues surgió a partir de la demanda de varios profesores de literatura-, creamos hace unos años el proyecto educativo “Abrapalabra”, taller-recital pensado para acercar la poesía a los adolescentes. Los estudiantes de ESO y bachillerato se encuentran en un momento de vital importancia que los lleva a preguntarse sobre las grandes cuestiones humanas: el amor, la vida, la autoestima, la muerte, el más allá, el universo interior, la propia vocación … Sin casi ser conscientes, a través de las canciones, ya han comenzado a sentir cierta inquietud poética que les ayuda a afrontar sus preocupaciones. Nosotros intentamos mostrarles la utilidad que puede tener la poesía en sus vidas y el efecto transformador que ésta puede generar en ellos. Acudimos a los institutos mediante un recital-taller participativo, son sesiones muy transformadoras.  

¿Planes a futuro?
Seguir haciendo lo que nos llena: escribir, componer, grabar, actuar, reflexionar, crear sinergias con otras personas y con otras disciplinas artísticas, cuidar a nuestro hijo, encontrar un lugar en el que cultivar, aprender cosas nuevas, etc. Cuesta pensar en el futuro, últimamente pensamos más en “construir un presente”, quizás sea la mejor lección de todo esto. Pero nuestro más ferviente deseo es que despertemos como especie, que nos dejemos conmover por la belleza, que perdamos el miedo y que a ningún ser humano le sea arrebatada su dignidad. 

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