El arte exige justicia para el río Santiago
Más de un centenar de personas crean intervención artístico-ambiental
#JusticiaRíoSantiago. Foto: Sandra López

Yo quiero vivir al día,
lo mismo que las aves.
Ser pan de todos, sí
de los que conmigo muerden la agonía.
María Elvira Lacaci

Matriolax colectiva. Foto: Sandra López

“No soy de Juanacatlán, pero la vida nos trajo aquí y desde que llegamos no puedo acostumbrarme a cruzar todos los días el puente para ir a Guadalajara y ver el río todo lleno de espuma y enfermo”, me compartió Fátima González, oriunda de Tijuana, Baja California, y residente del lugar desde hace siete años. 

La problemática ambiental que vive el río Santiago, uno de los más importantes de México, que nace en el Lago de Chapala y recorre 475 km hasta desembocar en el océano Pacífico en Nayarit, día a día suma más consecuencias negativas por la falta de atención de las más de 400 empresas que desechan sus aguas residuales, y por igual, de los distintos niveles de gobierno. Lo anterior se debe a que dentro de la zona existe uno de los corredores industriales más importantes de México, el de El Salto, situación que también afecta al municipio de Juanacatlán y a otros tantos más del acuífero. 

Fatima, Bernie, Sandra y Giselle. Foto: Miguel Asa

La cuestión ha tomado diversos momentos y en los últimos años ha desatado polémica en la comunidad local, estatal, nacional e internacional, ya que la contaminación que ahoga al río no sólo ha afectado al vital líquido, si no a todo lo que tiene contacto con ello, peces, aves, plantas, árboles, y no de más, al ser humano. Lo anterior se manifiesta en investigaciones diversas en las que se han encontrado plomo, cobalto, arsénico, cadmio, mercurio, otros metales densos, así como distintas sustancias cancerígenas, sin olvidar los desechos comunales. El fétido aroma que existe en la cascada “El salto de Juanacatlán” entre ambas localidades, se debe a la caída del agua, acción que produce ácido sulfhídrico en gas, lo que puede determinar algunas enfermedades respiratorias, digestivas y nerviosas en el humano. Pese a que las investigaciones no han decretado impactos concretos en la comunidad, el malestar de los pobladores es evidente. Pese a que existen distintas plantas tratadoras de agua, aún no es suficiente para contener todo lo que conlleva el río. A todo esto, hay que agregarle que la legislación del río queda en manos del gobierno municipal, que a su vez requiere de la normativa federal, lo que provoca un desacuerdo de tiempos y desatención del problema.

Contra dicho problemática surgió #Copspappit #RíoSantigo, un evento activista-cultural que tuvo como objetivo la toma de un espacio público de Juanacatlán como manifestación de justicia, atención y prioridad a tal situación. Para ello, bajo la iniciativa de Angélica Barba de Barrio Fértil, con el apoyo de Giselle Franco de Mundo Libre Verde y de Miya Tafari de Proyecto Bacteria y más pobladores hicieron un llamado al público en general con el fin de compartir color, acción, música y colectividad por nuestro río. Todo esto fue gracias a las aportaciones de Carlos Sánchez Loza, Delia Franco, Brad Wright, Pablo Larios, Gladys Canelas y Arquímides Flores.

Durante dos días, sábado 10 y domingo 11, octubre de 2020, el arte corrió por cuenta de los muralistas Disturbio Canibal y Sempoali Caligrafía; así como un dibujo y versos del tatuador y poeta Fausto VI, el primero dimensionado por el arquitecto local Bernie Camacho con apoyo de Sandra López, y los segundos, grabados sobre concreto por Tato; y además, nosotros, mi sobrino Danale Rodo y yo, con nuestra Matriolax colectiva que generamos con la disposición de Fátima, Benjamín, María, Denisse, Ricardo y no sé cuántas personas más que le dieron color al lema que plasmamos juntos.

Por su parte, la música no se hizo esperar y en algunos momentos del evento los versos de la calle surgieron en voces de raperos locales, MC Orby, Vientos del pueblo, Takus Loco, Demente, Jah More y algunos más. Por su parte, el cierre del evento contuvo las mezclas guapachosas de Cumbia Cartel bajo la esperanza del ocaso: la misión se había cumplido. Así, el registro audiovisual estuvo a cargo de César María de la productora audiovisual El chiste es hacer.

Tal evento logró una emoción pues “para mí fue una experiencia inolvidable, siempre creí que no sería capaz de hacer un trazo recto, pero en este lugar aprendí que siempre habrá personas que estén dispuestas a compartir su conocimiento sin recibir nada a cambio, vi que la unión hace la fuerza, y en estos días todos nos unimos por el pueblo y para el pueblo. Conocí artistas que tienen un gran corazón y verdadero amor al arte”, me compartió Sandra, quien estuvo apoyando a Bernie en todo momento, siempre, muy atenta y dispuesta a la colaboración.  

 Por otro lado, Benjamín, uno de los chicos que estuvo durante los dos días y que pintó a la par de nosotros relata “en mi experiencia fue algo muy grato de hacer, es algo que, aunque la comunidad no haya tomado mucha parte, esto los involucra y tarde que temprano, lo van a ver. Espero que sea semilla de esperanza, de querer defender nuestros espacios y nuestros recursos”.

Con este acto, la comunidad de Juanacatlán, con el apoyo de personas de otros municipios, manifestó su preocupación por su habita, su flora y su fauna. De esta manera, el diálogo creativo funge como arma de protesta pues el esfuerzo y la petición no es de una ni de uno, sino de miles de personas más allá de las fronteras municipales que les atañe, el agua es de todos. 

Pieza de Fausto VI escalada por Bernie Camacho. Foto: Sandra López

“Como experiencia personal, es una actividad prácticamente nueva para mí, desde mi área de formación, pero que se relaciona ampliamente con la recuperación de espacios públicos ‘olvidados’, que retoman un nuevo significado y hacen que se mire y se integren en el contexto actual, un entorno de expresión, con un mensaje artístico de protesta por el tema medioambiental y donde todos -contados- pusimos nuestro granito de arena para contribuir con ese mensaje”, escribe Bernie, a quien conocí un día antes debajo del sol caliente de media tarde en el lento proceso de un dibujo a escala. 

El incentivo de comunidad se manifestó en las personas del lugar pues “una observación que tuve fue que la gente de por ahí es muy buena onda, todos quieren lo mismo, principalmente, que se limpie el río”, me dijo Danale, quien con más de diez horas de trabajo y cansancio acumulado, dispuso sus palabras conmigo ya entrada la noche del primer día de mural: ellos, los jóvenes, siguen nuestras luchas. 

“No cabe duda que cuando algo es necesario, las cosas encuentran su camino y esto era necesario: que nos uniéramos, que nos encontráramos, que ese espacio recuperara la vida y que tuviera voz. Estoy muy feliz de poder haber sido parte de este momento. De haber conocido, sin planearlo, los rostros detrás de proyectos tan nobles, hermosos y valientes. De haber pasado un rato con mi familia y juntos ser parte de algo mucho más grande, que deja huella en nuestro actual hogar”, Fátima cerciora animosa y agrega, “también estoy muy agradecida con los organizadores y con la gente que participó porque estoy segura de que este es el inicio de muchas cosas más que vienen a partir de ahora”. #JusticiaRíoSantiago

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