DIEZ ESCRITORES PARA UN SEIS OTOÑAL

DIEZ ESCRITORES PARA UN SEIS OTOÑAL

LETRAS

 

Así como entre bicicletas y trenes, el recuerdo de la literatura nos abarca en los colores del otoño. Y en esta ocasión, Vía Literaria realizó esta edición especial como parte del Sexto Festival Lecturas de Otoño que organiza la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco en coparticipación con la Universidad de Guadalajara, nosotros nos vinculamos para compartir versos, frases y letras de diez escritores que seleccionó el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, bajo la participación de nuestra amiga y poeta Carmen Villoro en la selección de obra, al igual como de nuestro equipo, Sayuri Sánchez y Miguel Asa.

De tal manera que esta edición no fue por convocatoria alguna, sino la búsqueda de precisos momentos de las tintas de Sor Juana Inés de la Cruz, Elena Garro, Raúl Bañuelos, Juan Rulfo, Gonzalo Rojas, Miguel de Cervantes, William Shakespeare, Charles Perrault, Umberto Eco y Garcilaso de la Vega para el marco de dicho festival, mismo del que nos sentimos honrados al haber sido invitados a colaborar con nuestra Vía Literaria.

Ahora los trenes de otoño son vigías de las hojas que caen entre las letras de los trayectos. Con esto, la apertura a la coparticipación con otros proyectos e instancias que promueven el ejercicio de la lectura así como la creatividad literaria. Un noviembre a diciembre entre manubrios y rieles que nos guían a leer el verbo compartir de otra manera.

 

LLEGAMOS EN BICICLETA AL NÚMERO CINCO

LLEGAMOS EN BICICLETA AL NÚMERO CINCO

LETRAS

 

Cerramos el año con nuestra doble edición, pues abordamos a los trenes con bicicletas en el otoño de la ciudad. Sí, en esta quinta nos dividimos en dos para compartir espacios con otros proyectos. Así esta quinta edición de Vía Literaria, que denominamos Cicloverso, la hicimos parte del Noveno Congreso Nacional de Ciclismo Urbano que convocan colectivos, grupos y proyectos que conforman la Red Nacional de Ciclismo Urbano en México, mismo que se desarrolló en noviembre de 2016 y del que Ululayu formó parte del comité organizador como realizadores de la composición de la identidad de tal evento. De tal manera que este viaje fue más allá de los rieles, pues las dos ruedas se reflejaron en el interior de los vagones en que nos imaginamos.

Con esta edición comenzamos la celebración del Bicentenario de la invención de dicha máquina tan noble para la movilidad no motorizada, ese invento que forma parte integral de nuestro proyecto y se ha vuelto nuestra guía de difusión y expansión, la bicicleta.

Con letras de Roberto Luna, Jovany Escareño, Rafael Lizaola, Pedro Pablo Marín, Irene Limas, Alberto Paz, Karlos Atl, Pablo Gómez, Nadia Teresa, Yesca Ángeles, Diego Massimi, Alejandra Koraki, Héctor H. Montecinos, Humberto Reynaga, Cinthya Lomelí, Marisol Gámez, Claudia Solano, Denahí Cervantes, Donají Vargas y Fabián Muñoz, salimos a pasear en bicicleta para reparar las veredas de nuestras piernas. De igual manera, compartimos estos versos con aquellos que luchan a diario por una movilidad sustentable y una democracia urbana en las calles, así, desde peatones, ciclistas, automovilistas, hasta transportistas.

Gracias por permitirnos participar Bicicleta Blanca, Bici10, Birula Radio, FemiBici, GDL en bici, Inyectando Cultura, Metropolitano en bici, Oblatos Bike, Paz Vial, Pulzo Zapopan, Rila Libre, Rola la Rila y a la Red Universitaria para la Movilidad, por compartir esta grata experiencia de volvernos uno, universos pedaleros. Que nuestra humanidad no sea un reflejo de la decadencia, sino la velocidad que choca en las mejillas cuando viajamos en nuestras bicicletas, caricia natural, composición del viento, hermandad. Porque la poesía anda en bicicleta y en tren, con nosotros.

 

CUARTA EDICIÓN SOBRE RIELES POÉTICOS

CUARTA EDICIÓN SOBRE RIELES POÉTICOS

LETRAS

 

Al llegar a la cuarta estación el recorrido se amplío, pues a nuestra Vía Literaria la abordaron ciudadanos de diferentes partes de México, España y Argentina, con ello damos por hecho que el viaje ha sido plural. Hay sorpresas que muestran la diversidad de las voces que construyen poesía por aquí y por allá, como si fuera los horizontes de carretera los que te llaman, te contemplan, te vibran el trayecto lleno de una diversidad infinita de texturas.

Así pues querido pasajero, en este número cuatro, en el que el verano estuvo en Guadalajara, los usuarios de nuestro tren se volcaron en letras con matices únicos. Somos todos gracias a cada una de sus ideas e imaginaciones, porque la poesía se comparte desde el momento en que se escribe.

Gracias Ingrid Bringas, Flor Codagnone, Moíses Ortega, Daniela Prado, Mónica Licea, Ihovan Pineda, Gabriel González, María Magdalena, Mónica Hernández, Ricardo Audiffred, Miguel Santos, Jorge Posada, Lourdes Vargas, Mauricio Rodríguez, Eduardo de Gortari, Adriana Mendoza, Oliver Miranda, Luis Osorno, Katalina Ramírez, Armando Ayala y Lluis Espinosa por abordar con confianza, amor y compañerismo en nuestra Vía Literaria. Somos un tren con verso único situado en cada estación.

 

TERCERA VEZ QUE NOS SUBIMOS AL TREN

TERCERA VEZ QUE NOS SUBIMOS AL TREN

LETRAS

 

Tercera vez que nos subimos al tren y cada vez somos menos efímeros. En la tercera ocasión en que los túneles de Guadalajara encausaron versos a sabrá cuántos miles de usuarios por día, somos más visibles, más nostálgicos y no menos poetas, así es Vía Literaria. Hemos gestionado este programa como la participación social entre escritores, movilidad y público en general, de tal manera que el involucrado sea partícipe de cada letra colocada dentro de los vagones que pasean por la línea 1 y 2 del tren ligero de Guadalajara.

Esta tercera edición, con material de diversas partes del globo, celebramos a la poesía como instantes de nuestra vida cotidiana, relámpagos que acontecen en la oscuridad de la urbe. Aquí se presenta el trabajo que diversos autores nos compartieron de manera libre, y lo mismo importa, que gracias a su participación Vía Literaria no existiría. A seis meses de haber iniciado nuestros recorridos por las vías nos sentimos más vinculados con las mariposas, los vientos, las calles, las bicicletas, los parques, los puentes, las sombras, los atardeceres, las siluetas, las alegrías, la puntualidad y la desorganización que se vive entre las venas de concreto. Somos pues, un tres construido en menos de dos para ser uno solo, verso-instante de una ciudad poética y visible, de colores y rasgos peculiares, Guadalajara. Abordamos el tren, avanzamos con él, somos él. Una vez más, las puertas de los vagones fueron enmarcadas por versos de distintos escritores que nos hicieron llegar su obra desde la ciudad local, Guadalajara, al igual que de otras de diversos estados de México, y de más allá, España, lo que nos permite reconocer que nuestro programa existe gracias a la participación de todos ellos y sus letras, misma que consideramos un esfuerzo que se agradece y reconoce.

Entre una obra dinámica, lúdica, sencilla, compleja, sintética, de todas partes, los versos que compusieron Jèssica Pujol, Abril Medina, Elizabeth Ruvalcaba, Mila Tesla, Brahyan Ledesma, Alejandra Casas, Sofía Cham, Judith Satín, Verónica G. Arredondo, Martha Mega, Edgardo Torres, Jorge Nores, Juan Carlos Gallegos, María Orozco, Andrea Madrigal, Armando Alanís Puldio, Carlos Vicente Castro, Violeta Rivera, Jonathan MInila, Luis Rangel, Enrique Adrián Martínez, Guillermo Preciado Valladolid y Angie del Desierto, son hoy día parte de nuestro número tres. Así pues, disfrute usted lector de lo que aconteció, a principios de 2016, dentro del tren ligero de Guadalajara y sus túneles de maravilla. Enhorabuena para todos los que nos abordaron en la estación tres.

,

SEGUNDA EDICIÓN PARA TÚNELES URBANOS

SEGUNDA EDICIÓN PARA TÚNELES URBANOS

LETRAS

 

Después de la primera edición de Vía Literaria el programa debía seguir. Yo había partido de Guadalajara cuando desarrollamos el proceso editorial para la segunda edición. No fue una tarea fácil, pues Sayuri se encontraba en la ciudad y yo lejos de ella, lo que representaba un trabajo que ninguno de los dos había experimentado, mucho menos, cuando diversas situaciones modificaban mi trayecto. En ese momento fue cuando di cuenta que realizar este programa sería una tarea de paciencia y persistencia, sobre todo porque me encontraba sin rumbo fijo y bajo una constante incertidumbre en cuanto a la gestión de otras actividades a mi paso.

Nos ajustamos a trabajar en línea para desarrollar la edición dos: nuestra tarea desde un principio siempre fue aprehender. Entre correos y llamadas por internet fue que ejecutamos esta segunda edición. Entre Guadalajara, Jalisco, y Colima, Colima, seleccionamos obra de escritores de muy diversos estilos, con voces muy particulares y bajo el criterio que habíamos establecido con anterioridad, la entrada a poetas jóvenes y de renombre. De igual manera, invitamos a colaborar a Gerardo Esparza, editor y director de De Lo Imposible Ediciones, quien invitó a otros escritores para sumarse a nuestra segunda edición lo cual beneficio al programa.

En esta ocasión fueron 23 escritores los que participaron: Marco Antonio Gabriel, Paloma Patlán, Melissa Nungaray, José Zarzi, Jessica Rodríguez, Mavi Robles-Castillo, Carlos Tirado, Antonio Calera-Grobet, Arturo Grijalva Elizalde, Luis Eduardo García, Carlos M. Castro, Iliana Hernández, Rita Stenner, Rossana Camarena, Carmiña Mejía, Ada Erika Figueroa, Rocío Mendoza, Rodolfo Orozco, Óscar Tagle, Nancy Estrada, Gidalthy Alba, eL eNe y Diego Espíritu.

Pues aquí la obra que en 92 dovelas se publicaron como nuestra segunda edición, misma de la que habla el poeta Diego Espíritu con una breve introducción que acá compartimos. Gracias por creer y seguir fieles a nuestro programa.


De la segunda edición

La poesía está en movimiento. El poema es un artefacto móvil que no se detiene. Apenas fija un sentido, el conjunto de elementos que lo constituye se torna en otra cosa. Cada poema representa un vehículo de significado, cuyas trayectorias -al ir una junta con la otra en un desplazamiento paralelo, o bien, en su cruce- representa la vía que lo define. Una ruta poética, pues, es el flujo impredecible de distintas escrituras. La poesía está en movimiento no porque represente alguna historia particular – la de la libertad, por ejemplo-, sino porque es una vía constante de encuentros, pero también de accidentes.

Vía literaria es el esfuerzo por mostrar el itinerario poético  de un conjunto de voces -al dejar un registro visible del mismo. Cada recorrido, sea cual sea su meta u objetivo, no está exento de obstrucciones y seguramente no ha sido la excepción para este. Sin embargo, cada poema de esta segunda edición de Vía Literaria es un signo que, de una u otra forma, permanece. Así, la selección es un muestra de propuestas jóvenes pero también de aquellas con una trayectoria. Es la culminación de un trabajo en proceso cuyos checkpoints son estos espacios breves, pero en movimiento.  La vía poética es también un cúmulo de versos sin una estación fija. La vía poética es también una literaria.

Diego Espíritu, enero 2016.

UN TREN CON VERSOS EN VERANO

UN TREN CON VERSOS EN VERANO

LETRAS

 

Vía Literaria surgió de la mano de un colectivo que fundé en 2006 con compañeros de la licenciatura en Letras Hispánicas de la Universidad de Guadalajara y otros allegados, Mute Co·lecto, en Guadalajara, Jalisco, México, y a su paso, gestionamos este programa de fomento a la lectura como un incentivo social en el que la literatura pudiera vincularse con la ciudadanía en general. En una primera instancia las oportunidades de su realización fueron positivas, sin embargo, por causas ajenas a nuestra gestión no fue desarrollado. Para entonces ya habíamos realizado la selección de la obra poética y el diseño con fotografía de mi autoría en relación con cada una de ellas. Pese a todo, la ejecución del mismo se vio limitada. Después, Mute se desintegró y el programa quedo en el aire. Tiempo más tarde insistí con algunas instancias de cultura y otras empresas que pudiesen apoyar a la ejecución final del programa, todo fue negativo.

A lo largo de casi ocho años estuve persistente en silencio, aunque muchas personas ya habían dado por perdido el proyecto. Sin importar, seguí cada año en espera de una respuesta positiva, y entre todas las consecuencias que involucró la calcomanía que había creado en 2008, Por favor, lea poesía., habría de llegar el momento.

Cuando comencé con la gestión de Ululayu, en 2014, que por principio era un viaje en bicicleta por América con literatura, artes y movilidad no motorizada, había decidido no dejar en el tintero todo lo realizado tiempo atrás con Vía Literaria. A principios de 2015 tuve un nuevo acercamiento con el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (SITEUR) a través de su jefatura de Fomento a la cultura a cargo de la gestora, Prisca Esponda. Dialogamos sobre el programa, sus objetivos y de todo el trabajo que se había realizado años atrás para su ejecución. Su valoración fue positiva, siempre, bajo la observación de dirección general.

Meses después, conocí a Sayuri Sánchez, no dude en invitarla a coordinar el programa, lo cual me pareció una idea fabulosa, pues sabía que su participación sería por demás enriquecedora. Ella acepto y nos convertimos en un diminuto equipo de trabajo con un sustancioso programa. Para julio de ese mismo año Vía Literaria entró a los vagones con obra de 45 escritores de distintas localidades: Jorge Orendaín, Andrea Avelar, Pablo Gómez, Sergio-Jesús Rodríguez, Luis Armenta Malpica, Zeydel Bernal, Mariana Pérez Villoro, Crisfer Barajas, Al Barreto, Eunice Lara, Rafael Saravia, Nancy Cedillo, Raúl Gibrán, Francisco Aguilar, Ulises Chávez, Luis Alberto Arellano, Vincent von Faustus Caleb, Emely Sánchez, Miguel Ángel Gómez, Manuel Romero, Emilia Espinosa, Jave Villanueva, Mónica Kulhmann, Miguel Ángel Áviles, Guillermo Solano, Gabriela Zuñiga, María Fernanda Iñiguez, Aleqs Garrigóz, Ángel Ortuño, Alfredo Lozano, Pablo A. Graniel, Omar Sánchez, Carmen Villoro, Yair López, Zahira Rico, Cecilia Fernández, Manuel Fons, Érick Salgado, Víctor Villareal Velasco, Gerardo de la Rosa, Claudia Otero, Federico Jiménez y Rita Bedia Lizcaino.

Vía literaria nació en el verano de 2015 con Sayuri como vigía cuando yo estaba a un par de meses de salir de Guadalajara hacia una aventura en bicicleta. Con ello, las palabras de Luis Armenta Malpica, editor y director de Mantis Editores, nos otorgó como entrada de este programa. Agradezco a todos aquellos que fortalecieron esta idea, y a su vez, posibilitaron su realización.


De la primera edición

La poesía viaja siempre: del pasado al futuro, de la memoria al sueño. Así lo sabe un hombre  (así, sin apellidos) e imagina que en su ciudad natal, Guadalajara, las palabras se mueven en los trenes. Eléctricos, ligeros, los poemas crean un movimiento de fomento a la lectura original e interesante. Ocupan un espacio en los vagones y se dejarán ver pese al trajín constante de los muchos viajeros.

Siteur ha prestado noventa y dos espacios; los poetas, alguna frase, un verso que deambule entre aquellos que suben o que bajen. También entre durmientes se leerá la poesía. Y esto hay que celebrarlo. Que detengan las prensas, no los trenes. Que los tipos sean móviles, pero que consideren unos cuantos segundos para mirar el mundo de otra forma.

Por favor, viaje por la poesía sin miramientos: aquí verá La Aurora y serán su Refugio los otros que acompañan el diario deambular de esta ciudad de todos. La ciudad que ha soñado algún hombre (así, sin apellidos) cuando cree en la poesía: porque nadie va solo si sabe leer la vida, aunque sea por momentos.

Luis Armenta Malpica, julio 2015